Los países europeos enviarán tropas, aviones y buques en coordinación con la OTAN para garantizar la seguridad de la región, en un contexto de disputas geopolíticas y creciente interés estadounidense en la isla.

Alemania, Dinamarca, Suecia y Noruega reforzarán su presencia militar en Groenlandia como parte de un esfuerzo coordinado entre aliados europeos y la OTAN. El Ejército alemán enviará este jueves a Nuuk un equipo de reconocimiento de 13 soldados a bordo de un Airbus A400M, con el objetivo de evaluar necesidades de apoyo militar en ámbitos como la vigilancia marítima, en coordinación con fuerzas danesas y con participación de personal sueco y noruego.

El despliegue busca examinar qué servicios y capacidades de defensa podrían emplearse para apoyar a Dinamarca en la seguridad de Groenlandia, en un momento de creciente tensión geopolítica en torno al territorio ártico. Las actividades de reconocimiento y planificación se realizarán junto a representantes de otras naciones europeas implicadas.

El anuncio se produce tras la reunión de una delegación danesa-groenlandesa con autoridades estadounidenses en la Casa Blanca, donde persistieron las diferencias entre Washington, Copenhague y Nuuk sobre el futuro del territorio. «Estamos de acuerdo en discrepar», afirmó el ministro danés de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, tras el encuentro.

Desde Copenhague, el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, confirmó que se incrementará la presencia militar y las maniobras en el Ártico y el Atlántico Norte, en estrecha cooperación con los aliados. Esto incluirá refuerzos de aviones, buques y soldados, aunque sin detallar qué países participarán, señalando que cada aliado anunciará su contribución.

Suecia y Noruega ya han iniciado sus despliegues: oficiales suecos llegaron a Groenlandia para participar en el ejercicio Operation Arctic Endurance, mientras que Noruega enviará personal militar para explorar nuevas formas de cooperación con los aliados, según sus respectivos ministros de Defensa, Ulf Kristersson y Tore O. Sandvik.

El refuerzo europeo cuenta con respaldo público. Una encuesta del instituto Forsa, encargada por la revista Stern, indica que el 62% de los alemanes apoyaría una intervención militar de emergencia si Dinamarca declarara el estado de apoyo aliado.

El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, aclaró que la estrategia no implica una presencia masiva de tropas, sino patrullaje, vigilancia aérea y marítima, y ejercicios regulares para demostrar control sobre la región. «La seguridad de Groenlandia y del Ártico no es solo un interés de Estados Unidos, sino una cuestión estratégica para la OTAN y Europa», afirmó.

Paralelamente, Francia anunció la apertura de un consulado en Groenlandia el próximo 6 de febrero, reforzando su presencia diplomática en medio de la creciente atención internacional sobre la isla.