La empresa advierte que no retirará carburantes de Senkata sin garantías y exige auditorías y controles.

La Asociación de Suministro de Combustibles de Bolivia (ASOSUR) emitió un comunicado en el que denuncia lo que califica como “persecución administrativa” y rechaza asumir responsabilidad por la presunta mala calidad de los combustibles distribuidos en el país.

La empresa enfatizó que no puede ser considerada un “chivo expiatorio” por problemas que, según su versión, no dependen directamente de su gestión, y exigió que se realicen auditorías y controles rigurosos para esclarecer la situación.

Además, ASOSUR advirtió que no retirará carburantes de la planta de Senkata mientras no existan garantías legales y técnicas que protejan a la empresa frente a posibles sanciones. La organización también pidió claridad en los procedimientos de supervisión y responsabilizó a las autoridades de brindar transparencia en la fiscalización del sector.

La declaración se da en un contexto de tensiones recientes con sectores transportistas que habían denunciado problemas de calidad en el combustible, lo que generó bloqueos y medidas de presión en varias ciudades. La empresa sostiene que está dispuesta a colaborar siempre que se establezcan mecanismos claros y objetivos para verificar la calidad del producto.