El comercio exterior boliviano dio un giro sorpresivo al cierre de la gestión 2025. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), las exportaciones de diciembre alcanzaron los $us 1.017,7 millones, convirtiéndose en el mejor registro mensual de los últimos tres años. Esta cifra no solo refleja un dinamismo renovado, sino que se asemeja a los picos alcanzados a principios de 2022.

A lo largo del año, las ventas externas sumaron un total de $us 9.701,2 millones, lo que representa un crecimiento del 7,1% en comparación con los $us 9.059,2 millones registrados en 2024. Este impulso estuvo liderado por el sector minero, que creció un 17,3% gracias al espectacular desempeño de la plata (44,5%) y el zinc (0,3%), consolidando a la extracción de minerales como un pilar fundamental de la economía nacional.

La industria manufacturera también fue protagonista con un incremento del 21,1%. En este sector, destacó el crecimiento exponencial del oro metálico (72,4%), seguido por los derivados de soya (4,6%) y la carne bovina (7,3%). Estos números permitieron que solo en el mes de diciembre se lograra un superávit comercial de $us 159,4 millones, al superar las importaciones de ese mes, que se situaron en $us 858,3 millones.

Sin embargo, a pesar de este cierre de año positivo y la clara tendencia hacia la recuperación, el panorama anual completo presenta desafíos pendientes. Bolivia cerró el ciclo de enero a diciembre con un déficit comercial acumulado de $us 327,5 millones, una balanza negativa que persiste pese al repunte de los últimos meses.