La Verde afrontara su partido más importante en décadas con la ilusión de volver a un Mundial.

La selección de Selección de Bolivia afronta este jueves (18:00) un partido crucial ante Selección de Surinam por el repechaje intercontinental, en busca de acercarse a su retorno a una Copa del Mundo tras 32 años de ausencia.

El encuentro representa una oportunidad histórica para la Verde, que no disputa una instancia de esta magnitud desde su última clasificación mundialista. El proceso, sin embargo, no fue sencillo.

En el inicio de las eliminatorias, bajo la conducción de Antonio Carlos Zago, Bolivia apenas sumó tres puntos en seis fechas, lo que reflejaba un panorama adverso.

Tras el fracaso en la Copa América 2024, la dirigencia de la Federación Boliviana de Fútbol, encabezada por Fernando Costa, decidió apostar por Óscar Villegas, quien logró revertir la situación y llevar al equipo al séptimo lugar, asegurando el cupo al repechaje.

Desde entonces, el cuerpo técnico activó un proceso de preparación con partidos amistosos internacionales frente a selecciones como Jordania, Rusia, Corea del Sur, Japón, Panamá, México y Trinidad y Tobago, en busca de consolidar una base competitiva.

Uno de los aspectos a mejorar ha sido la definición, ya que el equipo mostró dificultades en la generación de goles, aunque el entrenador destacó la evolución colectiva y la generación de juego.

Para este compromiso, Villegas mantendrá la base del equipo que logró la clasificación, con posibles variantes en ofensiva como Fernando Nava o Juan Godoy, e incluso la opción de ubicar a Terceros como falso nueve.

El partido también contará con el respaldo de la hinchada boliviana, con al menos 800 aficionados en las tribunas del estadio BBVA en Monterrey.

La Verde se enfrenta así a una de las pruebas más exigentes de su historia reciente, con la posibilidad de dar un paso decisivo hacia el sueño mundialista.