La captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue presentada por autoridades de Estados Unidos como el primer gran resultado de la iniciativa regional denominada “Escudo de las Américas”, orientada a reforzar la cooperación entre países para enfrentar el crimen organizado transnacional.
Tras su detención en la capital cruceña y posterior expulsión hacia Estados Unidos el viernes 13 de marzo, el Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que el operativo marca el final de la trayectoria criminal del capo uruguayo, una acción que también fue celebrada por autoridades de Paraguay y Uruguay.
“El reinado de terror y caos de Sebastián Marset ha terminado. Gracias al liderazgo del presidente Rodrigo Paz y al rápido fortalecimiento de la cooperación policial entre Estados Unidos y Bolivia, el notorio narcotraficante enfrentará a la justicia. El ‘Escudo de las Américas’ está haciendo que nuestra región sea más segura y fuerte”, señaló un reporte del Departamento de Estado.
Desde el Congreso estadounidense, el representante republicano Mario Díaz-Balart consideró que la operación representa un avance para la seguridad regional y destacó que iniciativas como el Escudo de las Américas permiten reforzar la lucha contra el crimen organizado en el hemisferio.
“Mediante iniciativas como el Escudo de las Américas, Estados Unidos está ayudando a sus socios y aliados a combatir la delincuencia transnacional y a hacer que nuestro hemisferio sea más seguro”, sostuvo.
Bolivia advierte que la caída del capo es solo el primer paso
Desde Bolivia, el llamado zar antidrogas, Ernesto Justiniano, coincidió en que la captura representa un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico, aunque remarcó que la caída de un líder criminal no significa el desmantelamiento automático de toda la organización.
“La aprehensión de Sebastián Marset marca un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico en Bolivia. Pero neutralizar a un líder criminal es solo el primer paso”, señaló la autoridad.
Según explicó, estas estructuras operan a través de redes que se extienden por varios países, por lo que la cooperación internacional y el intercambio de información son claves para desarticularlas.
Tras la captura, el Gobierno activó operativos simultáneos de verificación y control en distintas regiones del país para identificar infraestructura aérea, aeronaves, combustible de aviación, armamento y posibles apoyos logísticos vinculados al narcotráfico.
Investigación sobre colaboradores
El comandante de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, informó que se abrirán investigaciones para determinar quiénes colaboraron con Marset durante su permanencia en el país, incluyendo posibles vínculos con exautoridades.
Entretanto, el senador uruguayo Gabriel Gurméndez sostuvo que el operativo marca un cambio en la dinámica del combate al narcotráfico en la región y aseguró que el mecanismo de cooperación del Escudo de las Américas demostró su efectividad en Bolivia.
Ahora, Marset deberá enfrentar el proceso judicial en Estados Unidos, donde se definirá su futuro legal.


