Irán bloqueó el paso marítimo a través del CGRI; el Brent subió 13% y Estados Unidos anunció escolta naval a petroleros mientras crece la tensión geopolítica.

El conflicto en Medio Oriente escaló tras el cierre del estrecho de Ormuz ordenado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), una medida que ya impacta en los mercados internacionales y amenaza con generar una crisis energética en Europa, altamente dependiente del suministro de hidrocarburos que transita por esa vía estratégica.

La decisión iraní provocó una reacción inmediata en los mercados: el crudo Brent se disparó un 13%, alcanzando los 82 dólares por barril, mientras que el gas natural licuado registró un incremento del 52% tras la paralización de la producción de QatarEnergy, luego de que sus instalaciones fueran atacadas por un dron.

El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, advirtió que el encarecimiento del petróleo responde directamente al bloqueo marítimo y alertó sobre el impacto global de una eventual prolongación del conflicto. El mandatario instó a China a promover un diálogo con Teherán para evitar un escenario crítico para las economías dependientes de los recursos energéticos de la región. “No sé de dónde saca la gente la idea de ir a la guerra, sabiendo lo mucho que dependemos de Oriente Medio”, expresó.

En respuesta al cierre del estrecho, Estados Unidos anunció que su Armada escoltará a petroleros para garantizar la seguridad del comercio marítimo y proteger los envíos energéticos que atraviesan el Golfo. Washington sostuvo que sus ofensivas contra Irán buscan impedir el desarrollo y uso de armas nucleares y misiles, además de asegurar la libre circulación comercial.

Por su parte, Irán reiteró que no permitirá el tránsito de embarcaciones. El alto comandante del CGRI, Ebrahim Jabbari, advirtió que cualquier intento de cruce será repelido. “Cualquiera que quiera pasar, nuestros abnegados héroes de la Armada y el Ejército del CGRI prenderán fuego a esos barcos”, afirmó.

El estrecho de Ormuz es uno de los corredores marítimos más sensibles del planeta. Por esa franja transitan diariamente cerca de 20 millones de barriles de petróleo, equivalentes a aproximadamente el 25% del comercio mundial de crudo y al 20% del gas natural licuado, lo que convierte cualquier interrupción en un factor de alto riesgo para la estabilidad energética y financiera global.