Más de 7,4 millones de ciudadanos votaron en una jornada sin incidentes graves; alcaldías y concejos ya están definidos
Bolivia amaneció con resultados parciales tras las elecciones subnacionales: mientras 334 alcaldías quedaron definidas, al menos cinco gobernaciones entre ellas La Paz, Santa Cruz y Cochabamba se resolverán en segunda vuelta el próximo 19 de abril.
La jornada electoral del domingo se desarrolló con alta participación ciudadana y sin incidentes de gravedad, según el balance del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que reportó la apertura del 99,7% de las mesas a nivel nacional. Más de 7,4 millones de bolivianos acudieron a las urnas en un proceso que abarcó los 334 municipios del país.
El dato político más relevante es que las gobernaciones de Santa Cruz, La Paz, Cochabamba, Chuquisaca y Tarija no se definieron en primera vuelta, por lo que se encaminan a un balotaje decisivo el 19 de abril, donde se disputará el control del poder territorial.
En contraste, las alcaldías, concejos municipales y asambleas departamentales quedaron definidos, consolidando liderazgos locales en todo el país.
El proceso electoral se inició a las 08:00 y, aunque se registraron retrasos en algunas regiones por factores climáticos y logísticos, la mayoría de las mesas funcionó con normalidad. Las lluvias afectaron el inicio de la votación en departamentos como La Paz, Beni y Santa Cruz, pero la asistencia se normalizó hacia el mediodía.
Entre los incidentes más relevantes, en Santa Cruz tres mesas no se habilitaron por errores en papeletas, mientras que en el municipio beniano de Exaltación la votación fue suspendida por disturbios. Además, la Policía reportó cerca de 3.000 arrestos por incumplir el Auto de Buen Gobierno, principalmente por consumo de alcohol o circulación no autorizada.
Misiones de observación nacional e internacional valoraron positivamente el desarrollo de la jornada, aunque identificaron problemas puntuales como retrasos, fallas logísticas y limitaciones de conectividad en algunas regiones.
En el plano político, surgieron cuestionamientos sobre inhabilitaciones de candidatos y la necesidad de una reforma del sistema electoral, vigente desde hace más de una década. También se abrió el debate sobre la frecuencia de procesos electorales en el país.
Con los resultados preliminares ya difundidos y el cómputo oficial en marcha, Bolivia entra ahora en una fase decisiva que definirá el nuevo equilibrio político regional, en un escenario donde las gobernaciones en disputa serán clave para el futuro mapa de poder.


