Alrededor de 700 camiones permanecen detenidos desde hace 26 días en Santa Cruz mientras el sector exige a YPFB una explicación oficial y advierte riesgos económicos y sanitarios

Un total de 700 cisternas cargadas con combustible continúan paralizadas en inmediaciones de la planta de Palmasola, en Santa Cruz, sin poder descargar cerca de 20 millones de litros de gasolina en instalaciones de YPFB Logística. Este jueves se cumplieron 26 días desde que los motorizados, procedentes de Paraguay y Argentina, quedaron a la espera de autorización para vaciar el producto.

El sector denuncia que la prolongada inmovilización está generando fuertes perjuicios económicos, además de exponer a la población a posibles riesgos. Los camiones permanecen estacionados en zonas aledañas a la terminal, lo que —según los transportistas— incrementa la preocupación por la seguridad y la salud pública.

El presidente de la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente, Sergio Kosky, señaló que la acumulación de unidades implica mayores costos operativos por concepto de viáticos para los conductores, así como problemas logísticos derivados de la falta de servicios básicos. También alertó sobre denuncias de robo de autopartes y la creciente inquietud por eventuales contagios de chikunguña, debido a la exposición prolongada en áreas abiertas.

Kosky sostuvo que hasta el momento YPFB no ha emitido una explicación oficial sobre las razones que impiden la descarga del carburante que ingresa por el sur del país. Según afirmó, el problema no estaría vinculado a retrasos en pagos y consideró que la estatal o el Ministerio correspondiente deben pronunciarse para aclarar si existe una eventual falta de capacidad de almacenamiento u otra causa operativa.

El dirigente también cuestionó que solo las cisternas provenientes de Chile estarían descargando combustible sin demoras, mientras el resto continúa en espera.

La advertencia del sector se produce en un contexto de dificultades de abastecimiento de gasolina en la capital cruceña, situación que se ha agudizado en las últimas dos semanas y que, según antecedentes, comenzó hace más de un mes con reclamos por la calidad del combustible.

Además, Kosky recordó que existen acuerdos para permitir la descarga de hasta 40 cisternas por día, compromisos que —según indicó— no se han cumplido pese a la firma de actas. Añadió que en Beni se registra un escenario similar al de Santa Cruz y que en Cochabamba el panorama “se está complicando”, mientras que la descarga de diésel no presenta mayores inconvenientes.

El sector aguarda una respuesta oficial que permita destrabar el conflicto y reducir el riesgo que implica mantener millones de litros de gasolina estacionados en plena vía pública.