Este lunes, miles de ciudadanos en Bolivia se despertaron temprano para formar largas filas frente a los Tribunales Electorales Departamentales (TED) en busca del certificado de impedimento. Este documento es esencial para aquellos que no votaron en las elecciones judiciales del domingo, ya que, al ser el voto obligatorio, la falta de sufragio implica una multa de 500 bolivianos. Además, el certificado es indispensable para realizar trámites bancarios y administrativos en entidades públicas.

En varias ciudades, como Santa Cruz, los ciudadanos llegaron desde la noche del domingo para ser atendidos lo antes posible, y en La Paz, el TED extendió su horario de atención hasta la medianoche para facilitar el proceso. Las autoridades del Tribunal Electoral Departamental informaron que el trámite se podrá realizar hasta el 14 de enero. En Cochabamba, a pesar de la confusión por la ubicación de las oficinas habilitadas, los ciudadanos también se presentaron temprano para completar el trámite.

A pesar de la incomodidad de las largas filas, la necesidad de regularizar la situación ante la obligatoriedad del voto y las consecuencias de no contar con el certificado ha movilizado a miles de personas, quienes no quieren verse afectadas por las sanciones ni por la limitación de realizar ciertos trámites en el futuro cercano.