Revilla lidera con el 23%, pero la pugna por el balotaje mantiene en vilo el proceso electoral.

El cómputo oficial de las elecciones subnacionales en el departamento de La Paz se desarrolla bajo estrecha vigilancia de al menos tres fuerzas políticas que disputan el segundo lugar, en un escenario que podría derivar en una segunda vuelta frente al candidato Luis Revilla, quien encabeza la votación.

Con el 50% de las actas computadas, Luis Revilla, de la alianza Patria Sol, lidera con el 23% de los votos. En segundo lugar se ubica Antonio Riveros, de Innovación Humana (IH), con el 9%, seguido muy de cerca por Andrés Gómez, de la alianza Venceremos, con el 8,7%.

La contienda se mantiene ajustada, ya que el exgobernador Félix Patzi, del Movimiento Tercer Sistema (MTS), registra el 7,7%, mientras que Augusto Oblitas, de la Alianza Social Patriótica (ASP), y René Yahuasi, de Nueva Generación Patriótica (NGP), alcanzan el 7% cada uno.

En este contexto, militantes de NGP instalaron una vigilia desde el 23 de marzo en inmediaciones del Círculo de Oficiales del Ejército (COE), donde se realiza el cómputo, en rechazo a los resultados preliminares y denunciando presuntas irregularidades.

Voceros de esta organización sostienen que su candidato debería liderar la votación, argumentando un fuerte respaldo en El Alto y provincias del altiplano paceño.

Según los datos preliminares del Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre), Revilla se ubicaba primero con el 20%, seguido por Yahuasi con el 8,9%, perfilando ya entonces un escenario de segunda vuelta. Sin embargo, el avance del cómputo oficial ha reconfigurado las posiciones, desplazando a NGP al quinto lugar.

La normativa electoral establece que habrá balotaje si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos o no alcanza al menos el 40% con una diferencia mínima de 10 puntos sobre el segundo. En este caso, Revilla no cumple esas condiciones, por lo que la posibilidad de una segunda vuelta sigue vigente.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) señaló que el cómputo oficial mantiene una tendencia similar a la de los resultados preliminares, aunque la estrecha diferencia entre los candidatos mantiene la incertidumbre sobre quién disputará el balotaje.