El Gobierno aclara que no están prohibidas, pero no podrán suspender clases ni imponerse sin planificación pedagógica.
El Ministerio de Educación, a través del viceministro Juan Carlos Pimentel, estableció que las actividades extracurriculares en unidades educativas seguirán permitidas, pero ya no podrán interrumpir el calendario escolar ni imponerse sin objetivos pedagógicos claros.
La autoridad explicó que la medida busca garantizar el cumplimiento de los 200 días efectivos de clases, considerados fundamentales para mejorar la calidad educativa en el país. Según datos oficiales, hasta 2025 se perdían al menos 40 jornadas lectivas debido a eventos no planificados, como desfiles, festivales y otras actividades paralelas.
Pimentel remarcó que estas prácticas, si bien pueden aportar a la formación integral de los estudiantes, deben responder a una planificación estructurada y alineada con los contenidos educativos. “No se está eliminando su valor, sino ordenando su aplicación”, sostuvo.
La aclaración surge tras las protestas protagonizadas por sectores como bordadores, artesanos, fotógrafos y animadores, quienes cuestionaron una supuesta prohibición total de estas actividades. Frente a ello, el Ministerio precisó que los eventos realizados fuera del horario escolar, como fines de semana, continúan permitidos.
La nueva directriz también apunta a reducir el impacto económico en las familias, que frecuentemente deben asumir gastos adicionales para la participación de los estudiantes en actos y festivales, especialmente en celebraciones folklóricas.
En la misma línea, se dispuso que conmemoraciones cívicas como el Defensa de Calama recordada en el Día del Mar se realicen mediante actos breves dentro de la jornada escolar, evitando la paralización de clases.
La medida forma parte de una estrategia más amplia orientada a frenar el deterioro del rendimiento académico y reorganizar el sistema educativo bajo criterios de eficiencia, continuidad y enfoque pedagógico.


