Autoridades descartan ajustes pese a presión internacional y apuntan a proteger la economía familiar.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, aseguró que el precio de los combustibles en Bolivia se mantendrá sin variaciones durante toda la gestión 2026, pese a las fluctuaciones en el mercado internacional del petróleo.
La autoridad explicó que la decisión responde a la necesidad de brindar certidumbre a la población y evitar impactos directos en la canasta familiar. “Estamos buscando mecanismos para evitar un incremento”, afirmó.
En ese marco, los precios se mantendrán en Bs 6,96 por litro para la gasolina especial, Bs 9,80 para el diésel y Bs 11,00 para la gasolina Premium, consolidando un escenario de estabilidad interna.
La medida se da tras los cambios estructurales impulsados mediante el Decreto Supremo 5503, que eliminó gran parte de la subvención a los hidrocarburos vigente por más de dos décadas, y el Decreto Supremo 5516, que ajustó el esquema de precios con un periodo de revisión técnica de seis meses.
No obstante, Medinaceli descartó aplicar dicha revisión durante este año, reafirmando la política de estabilidad.
El contexto internacional ha estado marcado por la volatilidad del precio del crudo, impulsada por tensiones geopolíticas en Medio Oriente y restricciones en el Estrecho de Ormuz, un punto clave para el tránsito energético global.
Sin embargo, una reciente tregua entre Estados Unidos e Irán ha contribuido a una moderación en los precios, lo que también favorece la estrategia del Gobierno boliviano.
El Ejecutivo sostiene que continuará monitoreando el comportamiento del mercado internacional, mientras implementa medidas para sostener la estabilidad interna sin recurrir a nuevos incrementos.


