El ministro José Gabriel Espinoza anuncia un presupuesto reformulado que rompe con el modelo tradicional y busca aplicar la fórmula del 50-50.
El Gobierno presentará la próxima semana el reformulado del Presupuesto General del Estado (PGE), construido bajo una lógica de “base cero”, una metodología que obliga a justificar cada gasto desde el inicio y que apunta a reestructurar el manejo financiero público.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, explicó que este enfoque busca dejar atrás esquemas presupuestarios aplicados durante las últimas décadas, los cuales según afirmó han perpetuado problemas estructurales en la administración estatal.
El nuevo PGE reformulará el presupuesto vigente, elaborado durante la gestión del expresidente Luis Arce, e incorporará una revisión integral del estado de las finanzas públicas, además de un proceso de coordinación con otros órganos del Estado y gobiernos subnacionales.
La metodología de “base cero” implica que cada partida presupuestaria debe ser evaluada y justificada nuevamente, en lugar de basarse en incrementos o ajustes sobre presupuestos anteriores, lo que introduce un enfoque más riguroso en la asignación de recursos.
Como parte de esta política, el Ejecutivo ya aplicó una reducción de al menos 30% en el gasto destinado a salarios, medida que incluye el congelamiento de la masa salarial y la reasignación interna de ítems en caso de nuevas contrataciones.
No obstante, la aplicación de estos ajustes en otros niveles del Estado, como gobernaciones, alcaldías u otros poderes, dependerá de decisiones autónomas de sus respectivas autoridades.
Espinoza adelantó que la presentación del nuevo presupuesto incluirá un diagnóstico detallado de la situación heredada, así como la proyección financiera bajo este nuevo esquema, que busca mejorar la eficiencia del gasto público y sentar las bases de una reconfiguración estructural del Estado.


