Operativos en cinco departamentos evidencian expansión territorial del narcotráfico y sofisticación en el transporte de droga.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) asestó una serie de golpes al narcotráfico en las últimas dos semanas, tras desarticular un complejo de producción de marihuana en el norte de Potosí, incautar más de 300 kilos de droga en rutas fronterizas y detectar nuevas modalidades de camuflaje en el transporte de cocaína.
Entre el 17 y el 31 de marzo, los operativos ejecutados en Potosí, Tarija, Cochabamba, Oruro y Santa Cruz dejaron en evidencia la expansión de las redes del narcotráfico hacia nuevas regiones, así como un incremento en su capacidad logística y operativa.
Uno de los hallazgos más relevantes se registró en el norte de Potosí, donde efectivos de la Felcn intervinieron un complejo de cultivos ilegales de marihuana en la comunidad de Machacamarca, cerca de la laguna Lagunillas. En el lugar se destruyeron 36 viveros tecnificados 12 de gran escala y se incautaron más de 12,6 toneladas de marihuana en estado natural.
El operativo también estuvo marcado por hechos de violencia, luego de que comunarios intentaran impedir la intervención policial utilizando dinamita y petardos, lo que refleja el grado de organización y resistencia de estas estructuras ilícitas.
En paralelo, en la ruta Uyuni Villa Alota, considerada “zona roja” por su cercanía con la frontera con Chile, agentes interceptaron una vagoneta con placa extranjera que transportaba 317 kilos de marihuana. Tras una persecución, dos personas fueron aprehendidas y el vehículo secuestrado.
Otra de las novedades detectadas en estos operativos fue el uso de métodos más sofisticados para el transporte de droga. En la Terminal de Buses de Tarija, la Felcn identificó cajas de cartón que contenían compresoras de aire modificadas para ocultar en su interior ocho paquetes de clorhidrato de cocaína, lo que evidencia una evolución en las técnicas de camuflaje.
Las acciones de interdicción también se extendieron al Chapare, en Cochabamba, donde se destruyeron laboratorios de cristalización, se incautaron armas de fuego y grandes volúmenes de sustancias químicas utilizadas en la producción de droga. En uno de estos operativos, los efectivos fueron agredidos por pobladores, dejando policías heridos y vehículos dañados.
Asimismo, en Oruro se reportaron resultados significativos, con la aprehensión de nueve personas, el secuestro de droga, un vehículo y más de 400.000 dólares en efectivo.
El balance general de los operativos revela que el narcotráfico en Bolivia no solo mantiene presencia en zonas tradicionales, sino que ha ampliado su radio de acción hacia regiones como Potosí y rutas estratégicas de salida internacional.
Las autoridades advierten que la magnitud de los cultivos, la infraestructura encontrada y la capacidad de reacción de los involucrados confirman la existencia de redes criminales altamente organizadas, con recursos suficientes para sostener operaciones a gran escala y desafiar la acción del Estado.


