El cuerpo militar respondió a Donald Trump y advirtió que podría impedir la exportación de petróleo desde el golfo Pérsico.

La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que sus misiles son ahora más potentes que al inicio de la guerra y advirtió que tiene la capacidad de expandir el conflicto, en respuesta a declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En un comunicado difundido por la agencia Fars News Agency, el cuerpo militar de élite aseguró que está preparado para ampliar el conflicto si continúan las acciones militares contra la República Islámica de Irán.

“Estamos dispuestos a expandir la guerra; la seguridad será para todos o la inseguridad para todos. Somos nosotros quienes determinaremos el fin de la guerra”, señaló el comunicado.

La declaración surge después de que Donald Trump afirmara que la guerra con Irán está “prácticamente terminada” y que el país persa “no tiene armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea”.

La Guardia Revolucionaria rechazó esas afirmaciones y acusó al mandatario estadounidense de difundir información falsa para reducir la presión política interna y el descontento entre las tropas estadounidenses desplegadas en la región.

“El mentiroso presidente de Estados Unidos, para escapar de la presión de la guerra y acabar con la desesperación de los soldados estadounidenses en la región, ha proclamado falsamente el fin del poder de las fuerzas armadas de la República Islámica”, indicó la nota.

Sobre su capacidad militar, el cuerpo aseguró que los misiles iraníes cuentan ahora con mayor potencia, mayor volumen de lanzamiento y ojivas que superan una tonelada.

También se refirió a la situación en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula cerca del 20% del petróleo mundial y una parte importante del gas natural licuado.

El presidente estadounidense había señalado que su país considera tomar el control de esa vía marítima y aseguró que buques comerciales y militares continúan transitando por la zona.

Sin embargo, la Guardia Revolucionaria sostuvo que los buques de guerra estadounidenses se encuentran a más de 1.000 kilómetros de distancia para evitar el alcance de los misiles y drones iraníes.

Además, reiteró su amenaza de impedir las exportaciones de petróleo desde el golfo Pérsico si continúan los ataques de Estados Unidos y Israel contra territorio iraní.

“No permitiremos la exportación de un solo litro de petróleo de la región hacia la parte hostil y sus socios hasta nuevo aviso”, señaló el comunicado.

El cuerpo militar concluyó que el futuro del conflicto dependerá de las decisiones de las fuerzas armadas iraníes y no de las acciones de Estados Unidos.