Bombardeos a gran escala en la capital iraní y en Líbano marcan la expansión del conflicto en Oriente Medio, mientras Irán mantiene su capacidad ofensiva.
Las Fuerzas Armadas de Israel lanzaron este viernes ataques “a gran escala” contra Teherán como parte de una “nueva fase” de la guerra contra Irán, mientras medios iraníes reportaron múltiples explosiones en la capital y en otras ciudades del país, en un conflicto que ya se extiende a Líbano y amenaza con desestabilizar toda la región de Oriente Medio.
Según informaron medios iraníes, entre ellos la televisión estatal IRIB, varias explosiones se registraron en distintos barrios de Teherán durante la mañana del viernes. El ejército israelí confirmó los ataques y señaló que los objetivos eran “infraestructuras del régimen terrorista iraní”.
Los bombardeos también alcanzaron la ciudad de Shiraz, en el sur de Irán, donde, de acuerdo con la agencia estatal IRNA, se reportaron ciudadanos muertos o heridos tras ataques con misiles ocurridos la noche del jueves.
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, anunció que el conflicto ha entrado en una nueva etapa. Según explicó, Israel logró en la fase inicial establecer superioridad aérea y neutralizar la red de misiles balísticos iraníes, lo que permite avanzar hacia nuevas operaciones militares.
“Pasamos ahora a la siguiente fase de la operación”, afirmó Zamir en un mensaje televisado, en el que reiteró que el objetivo es desmantelar las capacidades militares del régimen iraní.
La guerra, iniciada el pasado fin de semana tras una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra objetivos iraníes, se ha ampliado rápidamente a varios frentes en Oriente Medio.
En Líbano, Israel realizó intensos bombardeos sobre los suburbios del sur de Beirut, bastión del grupo Hezbolá. La agencia estatal libanesa ANI informó de ataques durante la madrugada, aunque no precisó víctimas en ese momento.
El jueves, Israel había pedido evacuar esa zona de la capital libanesa, lo que provocó escenas de pánico y grandes atascos de vehículos mientras miles de residentes abandonaban el área.
El Ministerio de Salud del Líbano informó que, desde el inicio de los ataques esta semana, al menos 123 personas han muerto y 683 han resultado heridas.
En Irán, la agencia IRNA reporta un saldo de 1.230 fallecidos desde el comienzo del conflicto, cifras que no han podido ser verificadas de forma independiente.Mientras
Mientras tanto, Irán continúa respondiendo militarmente. Los Guardianes de la Revolución anunciaron una nueva salva de proyectiles contra Tel Aviv, donde se escucharon explosiones durante la noche del jueves sin que se reportaran víctimas.
El conflicto también ha alcanzado a otros países del Golfo. Arabia Saudita y Catar informaron que repelieron ataques con drones y misiles dirigidos contra bases aéreas, mientras que en Baréin un hotel y varios edificios residenciales resultaron dañados.Desde
Desde Washington, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que el país dispone de suficiente armamento para mantener la campaña militar “durante el tiempo que sea necesario”.
Por su parte, el presidente Donald Trump descartó el envío de tropas terrestres a Irán, señalando que sería “una pérdida de tiempo”.
En el plano diplomático, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, aseguró que su país no busca un alto el fuego ni negociaciones en este momento.
El conflicto también amenaza con afectar gravemente al comercio mundial. El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado del planeta, se mantiene prácticamente intransitable.
Además, los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Teherán, advirtieron que están listos para intervenir en el conflicto en cualquier momento, lo que podría ampliar aún más la guerra en la región.


