La cápsula Orión amerizó en el océano Pacífico tras una misión histórica que llevó nuevamente astronautas a orbitar la Luna después de más de cinco décadas
La misión Artemis II concluyó con éxito este viernes tras el amerizaje de la cápsula Orión en el océano Pacífico, marcando un hito en la exploración espacial al llevar nuevamente astronautas a las cercanías de la Luna por primera vez desde 1972.
La NASA calificó el descenso como “perfecto”, luego de que la nave soportara condiciones extremas durante su reingreso a la atmósfera terrestre, incluyendo velocidades superiores a 40.000 kilómetros por hora y temperaturas cercanas a los 2.760 grados centígrados.
A bordo de la misión viajaban los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, quienes fueron evaluados inicialmente en excelente estado de salud tras el amerizaje frente a la costa de San Diego, en Estados Unidos.
El proceso de recuperación estuvo a cargo de equipos especializados que, junto a buzos, verificaron las condiciones de seguridad alrededor de la cápsula antes de proceder con la extracción de la tripulación. Posteriormente, los astronautas fueron trasladados en helicóptero hacia un buque para recibir atención médica inicial.
La misión, que tuvo una duración de 10 días, despegó el pasado 1 de abril desde Florida y logró orbitar la Luna sin alunizar, como parte de una fase clave del programa Artemis, que busca establecer una presencia humana sostenida en el satélite natural.
Durante el descenso, la nave experimentó una interrupción de comunicaciones de aproximadamente seis minutos, una fase prevista dentro de la maniobra de reingreso, considerada una prueba crítica para el funcionamiento del escudo térmico.
Con este resultado, la misión Artemis II se consolida como un paso fundamental para futuros viajes tripulados a la superficie lunar, mientras la NASA avanza en su objetivo de ampliar la exploración humana más allá de la órbita terrestre.


