El expresidente Evo Morales se pronunció sobre la polémica en torno a la Terminal Presidencial del aeropuerto de Viru Viru, asegurando que la infraestructura fue construida para el país y no para uso personal.

“No fue para Evo (…) quedó para los cruceños, no se la llevó Evo”, afirmó, en respuesta a la decisión del gobierno de Rodrigo Paz de readecuar este espacio y habilitarlo para el uso general de pasajeros.

Contexto de la obra

La terminal fue edificada en 2014 con una inversión superior a los 5,6 millones de bolivianos, en el marco de la organización de la Cumbre del G77+China de 2014. Según Morales, en ese momento la infraestructura era necesaria para recibir delegaciones de más de un centenar de países.

El exmandatario sostuvo que el espacio fue utilizado para reuniones bilaterales, descanso de autoridades internacionales y actividades protocolares durante el evento, además de destacar otras obras complementarias como la avenida G77.

Postura del Gobierno

Desde el Ejecutivo, la visión es distinta. El Ministerio de Obras Públicas considera que la terminal representa un uso ineficiente de recursos, señalando que era utilizada en pocas ocasiones al año.

En ese marco, se determinó su reacondicionamiento para integrarla al flujo regular del aeropuerto, con el objetivo de optimizar la infraestructura y mejorar la atención a pasajeros.

Además, se inició el retiro de mobiliario de lujo de sus instalaciones, como salones ejecutivos y áreas privadas, en línea con el nuevo enfoque de uso público del espacio.

Debate de fondo

El caso reabre el debate sobre la inversión pública en obras de alto nivel para eventos internacionales, frente a criterios de eficiencia, uso sostenido y acceso ciudadano a este tipo de infraestructuras.