El vicepresidente Edmand Lara se ofreció como voluntario para coordinar con el Ministerio de Gobierno una reestructuración profunda de la Policía Boliviana. La autoridad aseguró que conoce cómo realizar una “limpieza” institucional y pidió al presidente encarar cambios para recuperar la confianza de la población.
Lara afirmó que existen buenos efectivos policiales relegados, mientras que otros funcionarios habrían convertido unidades operativas en espacios de recaudación y extorsión. Entre las dependencias cuestionadas mencionó a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Diprove y Narcóticos.
Asimismo, cuestionó el funcionamiento de la instancia disciplinaria policial, a la que acusó de permitir presuntas extorsiones entre uniformados. Según su denuncia, algunos efectivos pagarían para evitar sanciones y luego buscarían recuperar ese dinero mediante cobros ilegales a la población.
El vicepresidente advirtió que, sin medidas urgentes y estructurales, continuarán los hechos de inseguridad. Por ello, planteó la necesidad de fortalecer la institución y garantizar que cumpla su función de proteger a la ciudadanía y combatir el crimen.




