El Comité Nacional de Defensa de la Democracia y organizaciones bolivianas rechazan la participación de Pinedo en la festividad peruana, acusándolo de promover el plagio de danzas tradicionales bolivianas.

En una reciente reunión del Bloque de Unidad de Oruro, diversas organizaciones políticas, plataformas ciudadanas e instituciones departamentales decidieron declarar persona no grata al influencer boliviano Fabio Alejandro Pinedo, conocido como Ale Pinedo. La decisión responde a la participación del influencer en la Fiesta de la Candelaria en Puno, Perú, donde promovió agrupaciones peruanas que, según las organizaciones bolivianas, plagian danzas tradicionales de Bolivia.

El pronunciamiento oficial subraya que Pinedo no es bienvenido en el Carnaval de Oruro, una festividad de gran importancia cultural y declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Las organizaciones expresaron su indignación por lo que consideran un “descarado plagio” de las expresiones folklóricas bolivianas, denunciando la complicidad de algunos creadores de contenido locales en este fenómeno.

La controversia se intensificó cuando Pinedo compartió en sus redes sociales videos desde Puno, mostrando a agrupaciones locales bailando danzas emblemáticas como el caporal, la morenada y la diablada, presentándolas como propias de Perú. En una entrevista durante el evento, Pinedo expresó: “Una belleza, lleno de cultura, me encanta venir, cómo la gente me recibe, me siento muy feliz de estar acá, yo soy de Bolivia, pero me encanta su país, Perú”. Estas declaraciones fueron interpretadas por muchos como un apoyo a la apropiación de las tradiciones culturales bolivianas.

Napoleón Gómez, presidente de la Organización Boliviana de Defensa y Difusión del Folklore (Obdefolk), fue uno de los más críticos con la participación de Pinedo en la festividad peruana. Gómez denunció que un 65% a 70% de las bandas musicales, vestimentas y accesorios usados en la Fiesta de la Candelaria provienen de Bolivia. Además, destacó que algunos grupos peruanos llegaron incluso a quemar la bandera boliviana en transmisiones en vivo, un acto que calificó como un “agravio” al país.

Ante la ola de críticas, Pinedo respondió a través de un video en sus redes sociales, defendiendo su participación y afirmando que “Perú es un pueblo hermano” y rechazando las acusaciones, argumentando que su participación en el evento no tenía otra intención que celebrar la cultura. “El problema es que no pueden aceptar que un boliviano sea reconocido (…) yo he bailado mi caporal por todas partes del mundo”, sostuvo.

Sin embargo, las organizaciones cívicas y culturales de Oruro mantienen que la actitud de Pinedo favorece la difusión de versiones erróneas sobre el origen de las danzas bolivianas y piden que las instituciones públicas y privadas corten cualquier tipo de colaboración o auspicio con el influencer.