Por: Luis Fernando Romero Torrejón
Iniciando este 2026 es importante evaluar cual fue el desempeño de la economía
boliviana y de algunos de sus indicadores más importantes. Uno de ellos, el
RIESGO PAIS, es uno de los que ha tenido mayor relevancia y seguimiento el
pasado 2025, con un desempeño favorable para Bolivia en el 2do semestre.
- ¿CÓMO CERRÓ EL RIESGO PAÍS DE BOLVIA EN EL 2025?
Recordemos que el índice de Riesgo País es elaborado por la corporación
financiera multinacional estadounidense JP MORGAN CHASE, el cual estima el
EMBI (Emerging Markets Bonds Index), basado en el comportamiento de la deuda
externa emitida por cada país. De manera simple, si este indicador es más
elevado, los inversionistas tienen menor certidumbre o confianza que determinado
país pueda cumplir con sus obligaciones internacionales.
Bolivia, cerró el año 2025 con un RIESGO PAÍS de 673 puntos, lo cual la dejo
a 112 puntos de la Argentina. Esto nos ha posicionado como la 2da economía
más riesgosa para invertir de América Latina y el Caribe según JP
Morgan.
Revisando el riesgo país boliviano del 2025, este obtuvo su valor máximo el
21/04/2025 con 2.242 puntos, y el más bajo de 656 puntos observado el
26/11/2025. El promedio de este índice la gestión pasada fue de 1.599 puntos.
El comportamiento del Riesgo País de Bolivia, cambio rotundamente en el 2do
semestre 2025, influido notablemente por las elecciones nacionales, el cambio de
gobierno y la apertura del país a la cooperación e inversión internacional.
De hecho, de inicios de la gestión 2025 hasta al 31/12/2025 su riesgo país cayó
en un 68%. Y de su valor máximo anual al menor observado, este índice descendió
en un 70%. Sin duda, fue el único país de la región con este alto dinamismo.
Para observar y comprender el desenvolvimiento del RIESGO PAÍS en Bolivia
durante el 2025, les compartimos la siguiente gráfica:

- DINAMISMO DEL RIESGO PAÍS DE BOLIVIA DURANTE EL 2025
El 2025 fue un año de alta volatilidad, pero con un giro muy marcado en la
segunda mitad. Durante el primer semestre, el riesgo país se mantuvo elevado y
persistente, reflejando una percepción de fragilidad fiscal, escasez de divisas y
dudas sobre la sostenibilidad macroeconómica. Bolivia cotizaba con un “premio
por riesgo” propio de economías en estrés.
Sin embargo, desde el segundo semestre se observa una corrección contundente
y sostenida, con una reducción de más de 1.300 puntos básicos hasta fin de año.
Este comportamiento indica que el mercado pasó de un escenario de desconfianza
extrema a uno de mayor racionalidad y expectativa de estabilización, aunque
todavía en niveles altos para estándares regionales.
Algo importante a destacar, es que, por ejemplo, el 7 de noviembre de 2025, un
día antes del juramento del actual presidente Paz, el riesgo país boliviano rompía
la barrera de los 1.000 puntos después de más de 2 años. El 10 de noviembre,
este indicador baja aún más, a 930 puntos.
En términos simples, el 2025 fue el año en que el mercado dejó de
“castigar” a Bolivia de forma extrema, aunque aún no la “premió”. - RANKING REGIONAL DE RIESGO PAÍS 2025
Sin dudas el 2025 fue un año muy complejo para la gran mayoría de los países
de la región, donde la finalidad de varios era controlar su inflación y tener un
desempeño estable bajo un manto de incertidumbre geopolítico y económico a
nivel internacional.
Esto también se reflejó en el dinamismo del RIESGO PAIS de la región,
principalmente en países como Argentina, Bolivia y Venezuela, que no
casualmente son las economías con los mayores indicadores de este pasado - Como dato referencial el riesgo país global cerro el 2025 con 231 puntos, y
el latinoamericano por 308 puntos.
El ranking regional se puede observar en la siguiente infografía:

- PANORAMA REGIONAL RIESGO PAÍS 2025
Durante la gestión 2025, el riesgo país en América Latina y el Caribe no respondió
a una crisis sistémica, sino a un proceso de ajuste, diferenciación y revalorización
del riesgo soberano.
El año comenzó con niveles elevados y alta volatilidad, pero cerró con una
compresión (moderación) gradual del EMBI en la mayoría de los países, reflejando
una mejora relativa en la percepción de riesgo.
El mercado de inversionistas claramente discrimino entre economías sólidas y
vulnerables de la región. Se observo una reducción de la volatilidad hacia el
segundo semestre. Por lo tanto, los inversionistas se focalizaron para la toma de
sus decisiones y percepciones en base a: sostenibilidad fiscal, credibilidad
institucional y estabilidad macroeconómica y política.
Países como Brasil, Colombia, Chile, Perú, Uruguay, República Dominicana
y Costa Rica reflejaron una reducción clara de su EMBI, debido a una evidente
disciplina macroeconómica y fiscal, lo cual dio mayor confianza al mercado y
redujo la prima por riesgo.
En cambio, Argentina, Bolivia y Ecuador mostraron un riesgo elevado, pero
más “estable”. Estos países reflejaron spreads elevados durante casi todo el año,
con leves reducciones hacia el 2025, pero, sin embargo, persisten
vulnerabilidades estructurales en lo económico y político.
Sin lugar a dudas un caso extremo es y seguirá siendo VENEZUELA, más aún
con la reciente captura de su presidente Maduro por parte del gobierno de EEUU.
La gestión 2025 su riesgo país tuvo una importante caída, pero sigue siendo
extraordinariamente alto y no refleja un acceso real al mercado, sino ajustes
técnicos y expectativas marginales. Esto se volverá mucho más complejo este
2026, debido a la enorme incertidumbre económica y política que vivirá ese país.
Finalizando, El mercado no castigó a la región en bloque. Premió credibilidad y
castigó fragilidad. América Latina cerró 2025 más estable, pero más diferenciada. - CONCLUSIÓN FINAL
❖ El riesgo país se consolidó como indicador central de credibilidad económica.
❖ Los países con políticas coherentes redujeron su costo de financiamiento.
❖ Aquellos sin reformas estructurales mantienen un riesgo elevado y persistente.
BOLIVIA, es un caso interesante a analizar para este pasado 2025, debido a que
en la 2da mitad se redujo de manera importante su riesgo país, pero no debido a
medidas económicas relevantes, sino a la consolidación de expectativas positivas
y la creación de un escenario más favorable para los mercados e inversionistas.
De hecho, si un inversionista actualmente quisiera traer su capital al país solo
exigiría una prima de riesgo o un rendimiento de alrededor del 11%, lo cual era
más del doble a medianos del 2025. La historia no acaba aquí, continuará…

