Informes reservados de Transportes Aéreos Bolivianos (TAB) revelan inconsistencias en la carga de tres vuelos procedentes de Estados Unidos, en los que se hallaron 369 kilos de marihuana líquida o ICE camuflados en encomiendas que contenían amplificadores de sonido y maquinaria industrial.

La droga fue detectada tras el arribo de los envíos al aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz, luego de que funcionarios de la Aduana Nacional realizaran las verificaciones de rigor y alertaran a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).

En reportes internos firmados por el director regional de TAB en Santa Cruz, coronel Jhonny Jesús Torrico Padilla, se recomienda iniciar acciones legales contra seis empresas presuntamente vinculadas a las irregularidades detectadas en la cadena logística de los envíos.

Los informes fueron dirigidos al gerente general de la aerolínea estatal, coronel Jimmy Sergio Villarreal, y plantean que el personal de TAB no tuvo contacto con las cargas observadas.

Empresas observadas

Entre las firmas señaladas figura Worldwide Flight Services (WFS), empresa tercerizada responsable de la recepción y verificación de carga en Miami.

También se menciona a Harbor Freight Tools (HFT), remitente de los envíos desde Estados Unidos; a PJM Srl., consignataria en Bolivia; a Cruzben, agencia despachante que presentó documentación para justificar diferencias de peso; a Aduabol SRL, vinculada al segundo envío; y a Vago Group Srl., relacionada con el tercer caso.

Diferencias de peso y cartas de justificación

De acuerdo con el primer informe, la carga tramitada el 20 de enero por HFT en Miami arribó el 2 de febrero a Viru Viru. No obstante, la Aduana Nacional estableció que el origen real fue Tampa, Florida, y que Miami solo fue punto de escala.

TAB reportó que el envío tenía un peso declarado de 200 kilos, pero a Bolivia llegaron 91,5 kilos, debido a que autoridades estadounidenses retuvieron parte de la carga para verificación. Pese a ello, el representante de Cruzben presentó una carta para justificar el faltante y gestionar el recojo, argumentando un supuesto error en la conversión entre kilos y libras, explicación que fue observada en los informes internos.

Segundo y tercer envío

El segundo caso corresponde a la guía aérea 901-12969121, con tres bultos y 120 kilos, enviados el 21 de enero desde Miami y arribados el 2 de febrero. La carga estaba dirigida a la firma Osfteme SRL en Santa Cruz y el trámite fue gestionado por Raúl Limpias, de Aduabol SRL.

En este punto, Torrico reiteró la recomendación de iniciar procesos legales, subrayando que WFS debía realizar las verificaciones materiales y el escaneo con rayos X antes de la entrega a la autoridad aduanera estadounidense, la U.S. Customs and Border Protection (CBP).

El tercer informe se refiere a la guía 901-12975653, entregada a TAM Miami por la empresa Ideal Cargo el 6 de febrero. La encomienda arribó el 8 de febrero a Viru Viru; el remitente fue Josías de Sousa Castro y el consignatario, Jorge Luis Heredia Sosa. El recojo fue tramitado por Delia Velarde Delgadillo, de Vago Group Srl.

TAB depende de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB). El comandante de la institución, general Sergio Lora, afirmó que el personal de la aerolínea no manipuló la carga observada y recalcó que en territorio boliviano las verificaciones estuvieron a cargo de la Aduana Nacional, que detectó la sustancia controlada y dio aviso a la Felcn.