«Un dolor profundo y una indignación que nos interpela como país. Mauricio Aramayo ya había sido amenazado por no ceder a una coima, por hacer lo correcto y enfrentar a las mafias desde su trabajo en el Senasag. Fue un servidor público recto e íntegro, que defendió la legalidad aun conociendo los riesgos. Hoy esa valentía nos duele: pagó con su vida. Mi solidaridad con su familia y el compromiso firme de que este crimen no quede en la impunidad. La lucha contra la corrupción no puede seguir cobrando vidas». El mensaje de la vocera presidencial, Carla Faval, resumen la consternación que se vive tras la violenta muerte de Mauricio Aramayo.

El asesinato ocurrió poco después de las 21:30 horas en la capital de Tarija. Aramayo circulaba por la Avenida Domingo Paz cuando una moto se aproximó al vehículo y disparó contra él. Trató de escapar, pero no pudo. Sujetos encapuchados que circulaban en moto abrieron fuego contra el interior del vehículo. Éste, quedó varado sobre el camellón mismo, en la intersección con la calle Ramón Rojas.

Todavía herido en el auto, fue auxiliado y trasladado de emergencia en una ambulancia, pero según el informe de la Policía, el hombre falleció. Tras el hecho violento se activó el «Plan Z».

Mauricio Aramayo era un estrecho colaborador del presidente Rodrigo Paz Pereira. Se desempeñó como coordinador departamental de campaña del presidente Paz Pereira durante la primera y segunda vueltas de las elecciones generales de 2025. Después fue designado director departamental del Senasag y unas semanas después renunció al cargo para habilitarse como candidato en las elecciones subnacionales.

El fiscal departamental de Tarija, José Mogro, confirmó el incidente y de oficio instruyó una investigación al respecto para esclarecer las causas del asesinato y dar con el paradero de los agresores. Mogro, quien llegó al lugar, lamentó el hecho de sangre que obliga a fortalecer la seguridad ciudadana.

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