El trámite de extradición del coronel Maximiliano Dávila, exjefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y figura clave durante el gobierno de Evo Morales, ha llegado a su etapa final. Según confirmó el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, la extradición es «un hecho irreversible», y solo resta que un avión de Estados Unidos esté disponible para trasladarlo al país norteamericano, donde enfrentará graves acusaciones.

Dávila es señalado por colaborar con una organización delictiva que refinaba cocaína en Bolivia, utilizando materia prima proveniente de países vecinos, para posteriormente exportarla a destinos como Estados Unidos. La investigación oficial lo vincula a delitos de asociación delictuosa relacionada con el narcotráfico y portación ilegal de armas, que podrían conllevar una condena de hasta 20 años de prisión en territorio estadounidense.

El 27 de noviembre de 2024, la sala plena del Tribunal Supremo de Justicia boliviano ordenó su extradición mediante el Auto Supremo 337/2024, después de un proceso que se inició con su detención en 2022. Desde entonces, Dávila ha permanecido en la cárcel de San Pedro, en La Paz, bajo custodia preventiva debido a una investigación paralela por ganancias ilícitas.

En palabras del ministro Del Castillo: “La extradición del señor Dávila es un hecho irreversible (…) estamos haciendo las coordinaciones correspondientes vía diplomática, y una vez tengamos la fecha exacta, se la daremos a conocer.” Además, reiteró que las gestiones diplomáticas avanzan y que están a la espera de la disponibilidad logística para efectuar el traslado.

Dávila, una figura polémica por su rol en la lucha antidrogas, se convirtió en un símbolo del desmoronamiento institucional y los vínculos entre el narcotráfico y altos mandos policiales en Bolivia. Este caso marca un hito en la cooperación judicial entre Bolivia y Estados Unidos en el combate al narcotráfico internacional.