Hasta el penúltimo mes del 2025, los ministerios de Desarrollo Rural y Tierras, de Gobierno, y de Defensa concentraron una deuda flotante que superó los Bs 100 millones cada uno, sumando entre los tres más de Bs 346 millones en pagos pendientes a proveedores, contratistas y prestadores de servicios.


La deuda total de la administración central alcanzó los Bs 703.117.717, de los cuales cerca de la mitad correspondía a estas tres carteras, concentrando así una proporción significativa de las obligaciones sin saldar.


Otros despachos también registran compromisos relevantes. El Ministerio de Salud y Deportes acumulaba Bs 71.159.808,36, cifra alta si se considera el volumen de servicios que gestiona, mientras que Relaciones Exteriores reportaba Bs 60.215.626,38 en pagos pendientes.


Planificación del Desarrollo registró una deuda flotante de Bs 56.120.787, y el Ministerio de la Presidencia Bs 52.287.938. En este último caso, los recursos no ejecutados se combinan con obligaciones aún por cumplir, reflejando una utilización limitada del presupuesto disponible.


En el extremo inferior destacan Justicia y Transparencia Institucional cuya deuda es de Bs 866.336, el Ministerio de Minería y Metalurgia que alcanzó los Bs 785.257 y la Vicepresidencia del Estado Plurinacional que acumuló una deuda flotante de Bs 338.800 hasta el 30 de noviembre. 


No obstante, en el caso de Minería, el monto reducido no es resultado de una gestión eficiente, sino de un uso prácticamente nulo de su presupuesto, con una ejecución de apenas el 1,78% de los Bs 1.064.608.161 asignados.


Para el economista Rubén Arias, las cifras muestran que el problema del impago está en varios niveles del Estado e indica que un incumplimiento puede afectar la imagen del estado y esa instancia.


“El nuevo gobierno debe afrontar casi de inmediato estas obligaciones, por tanto tiene menor margen de maniobra fiscal, mayor presión sobre su caja y banco, riesgo de incumplimiento y por tanto de minar su reputación.        

Este es un nivel alto de deuda flotante eso es indudable, no está asociada a inversión supera niveles prudentes de endeudamiento”, expresó.

Ejecución presupuestaria


Al analizar la ejecución presupuestaria, surgen diferencias notables entre las carteras. Educación lidera con un 83,62%, seguida por Defensa (75,88%) y Relaciones Exteriores (74,99%). En niveles intermedios se sitúan Gobierno (73,96%) y Salud y Deportes (70,82%).


Por el contrario, algunas entidades presentan bajos niveles de ejecución. El ministerio de la Presidencia apenas alcanza el 42,58%, Medio Ambiente y Agua el 44,33% y Obras Públicas el 45,66%. Más rezagados se encuentran el ministerio de Desarrollo Productivo con 36,76% y de Culturas con el 37,95% de su presupuesto ejecutado.


El economista Fernando Romero considera que las cifras de deuda flotante y la baja ejecución presupuestaria puede estar relacionada con problemas de íliquidez monetaria, aspecto que tiende a agravarse si no se realizan los ajuster oportunos. “Sí evidencia una iliquidez, o sea, falta de recursos para asumir esos compromisos”, indicó el experto.

GASTO PÚBLICO

37 días
Entre el 25 de noviembre y el 31 de diciembre, el Gobierno de Rodrigo Paz ejecutó un total de Bs 24.287,5 millones en gasto público, según el Ministerio de Economía. La cifra representa un promedio diario de Bs 656,2 millones y refleja la intensidad de los desembolsos realizados en el cierre del año fiscal.


Combustibles
Del total desembolsado, Bs 4.006,9 millones se destinaron a la compra de combustibles, convirtiéndose en uno de los rubros más significativos del periodo

EL DEBER