El presidente de Estados Unidos cede a la mediación de Pakistán mientras advierte que retomará ataques si no hay acuerdo con Irán.
A pocas horas del vencimiento del alto el fuego, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio un giro inesperado y anunció una tregua indefinida con Irán, pese a haber asegurado previamente que no la prorrogaría.
A través de su red Truth Social, el mandatario explicó que la medida busca dar tiempo a las negociaciones con el régimen iraní, al que describió como “gravemente dividido”. La extensión del alto el fuego se mantendrá hasta que Teherán presente una propuesta concreta y concluyan las conversaciones.
La decisión, según Trump, responde a una solicitud de Pakistán, que actúa como mediador en el conflicto. En particular, mencionó al jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, y al primer ministro Shehbaz Sharif como actores clave en el intento de destrabar el diálogo.
El anuncio se produjo tras una jornada marcada por la incertidumbre. El vicepresidente JD Vance canceló un viaje previsto a Islamabad ante la falta de compromiso de Irán para participar en una nueva ronda de negociaciones, lo que elevó la tensión diplomática.
En paralelo, Trump convocó a una reunión de emergencia en la Casa Blanca con su equipo de seguridad, incluyendo al secretario de Estado Marco Rubio y al secretario de Defensa Pete Hegseth, para evaluar el escenario.
El giro del mandatario contrasta con sus declaraciones previas, en las que descartaba extender la tregua e incluso advertía con reanudar los bombardeos si no se alcanzaba un acuerdo. “Irán puede ponerse en una posición muy sólida si llegan a un acuerdo”, había señalado horas antes.
Las negociaciones, sin embargo, siguen en un punto crítico. La segunda ronda de contactos en Islamabad permanece en duda, mientras persisten diferencias profundas sobre el programa nuclear iraní y la libre navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio global de petróleo.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, rechazó cualquier negociación bajo presión, evidenciando la distancia entre ambas posiciones.
Pese a la tregua, el bloqueo naval estadounidense continúa vigente, reflejando un escenario volátil en el que el diálogo convive con la amenaza de una escalada militar.


