La universidad advierte falta de acciones claras y pide a YPFB asumir responsabilidades ante daños al parque automotor

La Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) rechazó el manejo “poco claro y desordenado” de la crisis por la gasolina de mala calidad y advirtió que, pese a haber ofrecido hace más de dos meses realizar un control técnico independiente, hasta la fecha no ha recibido respuesta de las autoridades.

La casa de estudios alertó que el problema no solo persiste, sino que se agrava con el paso de los días, generando un impacto directo en la economía de miles de familias. La sobredemanda de reparaciones ha sobrepasado la capacidad de los talleres mecánicos, evidenciando la magnitud de los daños en el parque automotor y posibles secuelas a mediano y largo plazo.

En ese contexto, la UMSA cuestionó la ausencia de acciones claras y transparentes para garantizar la calidad del combustible distribuido en el país. Asimismo, remarcó que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) debe asumir la defensa de los intereses nacionales, evitando la comercialización de productos fuera de norma.

La institución también fue enfática al señalar que la gasolina que no cumple con los requisitos técnicos no debe ser “corregida” para su uso, sino devuelta o reemplazada, además de exigir las correspondientes compensaciones por los daños ocasionados.

Como parte de su propuesta, la UMSA reiteró que mantiene su disposición para ejecutar un control de calidad de tercera parte, conforme a estándares internacionales, poniendo a disposición su capacidad científica, técnica y humana para una verificación independiente.

El pronunciamiento, firmado por la rectora María Eugenia García y el vicerrector Tito Estevez Martini, concluye con la exigencia de que YPFB implemente de forma inmediata controles efectivos, informe con transparencia sus resultados y detalle las acciones correctivas, incluyendo posibles devoluciones y reclamos a proveedores.