Por: Alvaro Ríos
En las manos de YPFB está depositada la seguridad de abastecimiento de energia de Bolivia. A continuación, una breve explicación. En sus manos está el negociar contratos de exploración y explotación de hidrocarburos y es dueña de las áreas con potencial en todo el país.
Opera varios campos de hidrocarburos en todo el territorio, Es dueña absoluta de los hidrocarburos que se producen cuando llegan a superficie y los dispone al mercado boliviano y a la exportación.
Es propietaria absoluta de los todos los sistemas de transporte con excepción del gasoducto Bolivia Brasil. Maneja el tránsito de gas natural que fluye intermitentemente entre Argentina y Brasil. Es dueña y opera las dos principales refinerías que tiene el Bolivia.
Maneja casi todo el almacenamiento de hidrocarburos que se necesita para abastecer el país. Además, y muy importante entrega todo el gas natural que se necesita para generar el 70 % de la energia eléctrica que se genera en las platas termoeléctricas.
Es dueña de dos plantas de separación de GLP de donde se saca el GLP para que la mayoría de las familias bolivianas puedan cocinar sus alimentos. Tiene plantas como la de Mini GNL en Rio Grande y la de urea en Bulo Bulo.
Tiene algunas otras unidades de negocio menores, pero lo anterior expuesto nos permite relevar la importancia de YPFB en la seguridad de abastecimiento de energia del Bolivia.
Hasta acá todo bien, pero lastimosamente el manejo absolutamente político de YPFB durante la conducción de las MAS, la ha llevado a que ahora la empresa este prácticamente agonizando.
Expliquemos por qué. La infraestructura de YPFB va quedando con capacidad ociosa cada vez más elevada. Veamos algunos datos al 2025. El Gasoducto Juana Azurduy de exportación de gas a Argentina esta ocioso y no exporta. Las dos plantas de biodiesel en Santa Cruz y El Alto están totalmente paradas.
El gasoducto GTB que lleva gas a Brasil opera al 40 % de capacidad. La planta de Mini GNL de Rio Grande opera al 15 %. La planta de separación de Yacuiba opera promedio al 34 %. La planta de urea opera erráticamente porque tiene problemas operativos. Las refinerías operan al 30 % de capacidad.
Las diversas plantas de procesamiento de gas en los distintos campos operan también al 30 %. Los dos gasoductos que llevan gas desde la frontera con Argentina a rio Grande no llegan al 40 % de capacidad. Si proyectamos esta situación al 20230 con la declinación de producción de gas natural, petróleo y condensado, veremos que toda esta infraestructura estará prácticamente ociosa en su totalidad.
Algunos datos adicionales nos permiten ver que la empresa continúa politizada, no tiene recursos económicos ni capacidad financiera para invertir, ni endeudarse para salir adelante. Me animo a decir que sacándole los Nocres desde 2024 arroja perdidas.
La deuda al Banco Central de Bolivia se estima en alrededor de 3.000 MMUS. Tienen alrededor de 6000 empleados y podría operar este 2026 con 1.500. Mas preocupante tiene clanes de y redes de corrupción interna muy arraigados. Resumiendo, YPFB es y será un drenaje económico para la economía boliviana si la mantiene como esta.
También se puede hacer notar que existe falta de mantenimiento en varias de las unidades y filiales operadas por la empresa. Lo anterior le pueden dar más de un dolor de cabeza al país en materia de accidentes o de desabastecimiento. Podemos abundar mucho mas, pero el espacio siempre es limitado.
Qué hacer? Recomendación y consejo de conejo. El Ministerio debe contratar una consultoría internacional para conocer la situación de las distintas unidades de negocio que YPFB maneja, proyectando condiciones de mercado, de necesidad de materia prima, de calidad y seguridad de las instalaciones, así como su situación financiera y económica de mantenerlas como están.
La misma consultora puede también recomendar en coordinación con el gobierno un plan que mire la parte legal para que YPFB se asocie al capital privado por unidad de negocio y u otra solución que se pueda plantear. YPFB necesita cirugía mayor, no puede seguir como esta. De no hacerlo le dará más dolores de cabeza al país y al gobierno actual.
Alvaro Ríos Roca fue ministro de Hidrocarburos de Bolivia y es actual socio director de Gas Energy Latin America.


