El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, informó este jueves que la estatal petrolera inició investigaciones internas por la mala calidad de los combustibles, y no descartó la existencia de una posible “mano negra” que habría afectado los procesos de mezcla.
“Estamos investigando si existe mano negra en algunas etapas de la cadena y vamos a ejercer todo el peso de la ley”, afirmó Akly en conferencia de prensa, en la que aseguró que los hallazgos no corresponden a un problema generalizado a nivel nacional.
Según la explicación técnica brindada por YPFB, la gasolina fuera de especificación fue identificada en dos o tres plantas específicas, debido a la presencia de goma y manganeso que alteraron el producto en tanques puntuales, los cuales ya fueron aislados del sistema. Los puntos donde se detectaron los problemas fueron Trinidad, Montero y Oruro.
Akly sostuvo que, de un parque automotor estimado en tres millones de vehículos, alrededor de 2.000 motorizados —entre motocicletas y vehículos livianos— podrían haber sufrido algún tipo de afectación, cifra que aún se encuentra en proceso de verificación.
“El combustible que hoy se está comercializando cumple con todas las especificaciones y controles de calidad. La situación no es nacional”, remarcó.
Reestructuración y control técnico
En el marco de la reestructuración, YPFB presentó a nuevas autoridades técnicas en áreas clave, entre ellas YPFB Refinación y YPFB Logística, y anunció el reforzamiento de los laboratorios de control de calidad, tanto a nivel nacional como internacional.
Akly reconoció que el país enfrenta limitaciones en infraestructura de laboratorios, por lo que se iniciarán procesos para adquirir equipos de mayor tecnología y ampliar los controles en distintas regiones. Actualmente, Bolivia opera con 16 plantas de YPFB Logística y seis privadas dentro del sistema de abastecimiento.
La estatal también admitió falencias heredadas en la cadena de distribución y refinación, señalando que Bolivia importa cerca del 70% de los combustibles que consume y que la capacidad de refinación nacional se encuentra subutilizada.
Actualmente, solo YPFB Refinación cuenta con laboratorios de alto nivel, con certificaciones internacionales, lo que motivó la decisión de fortalecer esta área para prevenir futuras irregularidades.
Además, la estatal confirmó que enviará muestras de combustible a laboratorios internacionales, como parte de un esquema de control cruzado para garantizar la calidad de los productos que se comercializan en el país.
Diálogo con sectores afectados
El presidente de YPFB destacó la predisposición al diálogo de sectores como el transporte y anunció reuniones en Santa Cruz y La Paz para explicar los hallazgos y escuchar a los afectados. Sin embargo, aclaró que aún no existe una definición sobre posibles resarcimientos, ya que primero se debe determinar el origen específico de los daños en cada caso.
“No podemos adelantar conclusiones sin una investigación completa. Estamos evaluando todas las opciones dentro del marco legal”, indicó.
YPFB reiteró que continuará con las investigaciones internas y técnicas, sin descartar responsabilidades penales si se confirma sabotaje o manipulación irregular en la cadena de combustibles.
EL DEBER







