Transportistas aseguran que los vehículos afectados ya suman 8.000 y exigen una oficina física para tramitar resarcimientos en efectivo.

El conflicto por la presunta mala calidad de la gasolina suma nuevos episodios. Dirigentes del transporte de La Paz y el Trópico de Cochabamba afirmaron que la cantidad de vehículos dañados se elevó a 8.000, mientras que en Potosí surgieron denuncias sobre el posible traslado de combustible rechazado en otros departamentos.

Desde la Confederación de Choferes de Bolivia, su dirigencia demandó la apertura de una oficina física donde los afectados puedan presentar facturas y descargos para acceder al resarcimiento en efectivo por los gastos en la reparación de motores. El sector sostiene que muchos transportistas no tienen un canal directo para formalizar sus reclamos.

En Cochabamba, representantes del Transporte Libre del Trópico reportaron alrededor de 5.000 motorizados afectados, en tanto que en La Paz la cifra bordea los 3.000 casos, según datos de sus federaciones. Dirigentes señalaron que continúan recibiendo denuncias acompañadas de informes técnicos y material audiovisual que respalda los daños.

Aunque el Gobierno anunció un mecanismo de compensación que contempla la presentación de una declaración jurada digital del mecánico y el recibo de reparación, el sector insiste en que el proceso debe garantizar pagos ágiles y efectivos.

En paralelo, desde Potosí dirigentes del transporte advirtieron que cisternas con combustible rechazado en Santa Cruz y Cochabamba estarían siendo trasladadas a ese departamento, por lo que exigieron a la ANH y a YPFB reforzar los controles de calidad para evitar que el problema se extienda.

A dos meses de las primeras denuncias, el conflicto por el combustible continúa abierto y mantiene en alerta al sector del transporte en varias regiones del país.