Desde las primeras horas de este miércoles, el transporte público de La Paz activó un paro con bloqueos en distintos puntos de la ciudad, en protesta por el retraso en el pago del resarcimiento por daños atribuidos a la gasolina considerada “desestabilizada”.

La medida, iniciada alrededor de las 06:00, ha generado complicaciones para miles de ciudadanos, quienes se vieron obligados a caminar largas distancias para llegar a sus lugares de trabajo, estudio y otras actividades.

Equipos de prensa constataron bloqueos en sectores clave como el Cruce de Villas, la calle 17 de Obrajes, la Ceja de El Alto y otras rutas troncales. En la zona Sur, la protesta se extendió incluso a barrios alejados como Codavisa, Coqueni y áreas cercanas a Chasquipampa, mientras que en las laderas también se reportó un panorama similar.

Los dirigentes del sector anunciaron al menos 60 puntos de bloqueo en la ciudad y sus accesos, medida que fue intensificándose con el paso de las horas.

El conflicto surge por la denuncia de incumplimiento en el pago de compensaciones a transportistas que reportaron fallas mecánicas en sus vehículos, presuntamente provocadas por combustible en mal estado.

Desde el Gobierno, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, aseguró que ya se realizaron desembolsos a los afectados y que el monto total de compensaciones alcanzará los 2,5 millones de bolivianos durante esta jornada.

No obstante, los choferes mantienen su postura y exigen la renuncia del ministro de Hidrocarburos y del titular de YPFB, a quienes responsabilizan por la situación.

“Queremos la renuncia de ambas autoridades por el incumplimiento y la burla hacia el sector del transporte”, manifestó el dirigente Santos Escalante.

En respuesta a la crisis, el Ejecutivo implementó el Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC) para canalizar las denuncias por daños en vehículos. Asimismo, la estatal petrolera informó que el proceso de recepción de reclamos y pagos se extenderá hasta el mes de abril.