Edmand Lara acusa al comandante Mirko Sokol de retirar 16 efectivos como represalia por denuncias de corrupción; la Policía responde con duras críticas.

El vicepresidente Edmand Lara denunció que el comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, ordenó el repliegue de 16 efectivos asignados a su seguridad, lo que calificó como una represalia directa por sus denuncias de corrupción.

Según Lara, existía un convenio para contar con 36 policías destinados a su protección personal y a la seguridad de instalaciones de la Vicepresidencia. Sin embargo, aseguró que ahora enfrenta una reducción significativa del personal.

“Parece que quieren callarnos, intimidarnos”, afirmó la autoridad, quien incluso advirtió que evalúa solicitar apoyo a las Fuerzas Armadas ante la disminución de su resguardo.

Escalada de tensión

El conflicto refleja una creciente tensión entre altas autoridades del Estado. Lara acusó a Sokol de actuar con intereses políticos y cuestionó su accionar:

• Denunció una supuesta represalia por exponer corrupción

• Aseguró que no pertenece actualmente a la Policía, tras haber sido dado de baja

• Cuestionó el trato recibido por parte del comandante

Por su parte, días antes, Sokol respondió con dureza, calificando al vicepresidente como “mitómano y resentido”, lo que elevó aún más el tono del enfrentamiento.

El cruce ocurre en medio de varios casos sensibles vinculados a la seguridad y a denuncias dentro de instituciones estatales, lo que añade presión política y mediática.Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre una reposición del personal de seguridad ni sobre acciones institucionales para mediar en el conflicto.

La disputa abre interrogantes sobre la coordinación entre autoridades y el manejo de la seguridad en los niveles más altos del Estado.