El sector del transporte advierte con radicalizar sus medidas ante la falta de respuestas del Gobierno sobre la calidad de la gasolina, el desabastecimiento y el estado de las vías.
Dirigentes de 11 federaciones de choferes se reunirán este miércoles en Santa Cruz de la Sierra para definir si convocan a un paro nacional indefinido, en medio del creciente malestar por la escasez de combustible, su mala calidad y la falta de soluciones efectivas.
Los choferes de Bolivia evalúan iniciar un paro nacional indefinido como medida de presión frente a lo que consideran una respuesta insuficiente del Gobierno a sus demandas. La decisión será analizada en un ampliado nacional convocado en Santa Cruz de la Sierra, donde participarán representantes de 11 federaciones del país.
Entre las principales preocupaciones del sector se encuentran la escasez de combustible y la baja calidad de la gasolina, que según denuncian continúa provocando daños en los motores de los vehículos. A esto se suma la exigencia de un resarcimiento económico para los transportistas afectados, cuyos procesos de reparación avanzan con lentitud.
El ejecutivo de la Federación de Choferes de La Paz, Edson Valdez, señaló que las promesas incumplidas han generado un profundo malestar, especialmente en regiones como el norte paceño, donde ya se han radicalizado las protestas. Esta situación ha impulsado a otras federaciones a considerar una medida conjunta a nivel nacional.
Además, los transportistas reclaman por el mal estado de las carreteras y la falta de inversión en infraestructura vial, factores que afirman agravan las dificultades del sector y afectan directamente su trabajo diario.
Ante la falta de acuerdos concretos en reuniones previas con autoridades, los choferes advierten que no tolerarán más compromisos sin resultados y buscan consolidar una postura unificada para presionar al Ejecutivo a dar soluciones inmediatas.


