La Fundación Tierra reveló que el 66 % de los 12,6 millones de hectáreas quemadas en Bolivia durante 2024 fueron producto de «quemas malintencionadas», lo que representa la mayor catástrofe ambiental registrada en el país. Según el investigador Gonzalo Colque, estas quemas ocurrieron principalmente en Santa Cruz (8,5 millones de hectáreas) y Beni (3,4 millones), afectando tanto bosques (7,6 millones de hectáreas) como pastizales y sabanas. “El 95 % son provocados por la mano del hombre”, afirmó Colque, diferenciando entre fines agropecuarios y acciones sin prevención.
Las quemas malintencionadas se realizaron sin limpiar el terreno ni crear barreras de protección, y los responsables incluyen ocupantes ilegales en áreas protegidas, empresas agropecuarias y ocupantes de tierras fiscales e indígenas. Las quemas agrícolas representaron solo el 34 %, a pesar de ser prácticas autorizadas para habilitar tierras. El director de la Fundación Tierra, Juan Pablo Chumacero, remarcó que “la lucha efectiva contra los incendios es el principal desafío” y criticó la falta de respuesta estatal frente a los reclamos medioambientales.
El Gobierno boliviano, que declaró emergencia nacional en 2024, reconoció la magnitud de los incendios y decretó una pausa ambiental por 10 años. Sin embargo, el ministro de Medio Ambiente, Álvaro Ruiz, anunció que esta medida será flexibilizada para permitir ciertos chaqueos. Frente a ello, el informe propone mayor fiscalización, auditorías a autorizaciones de deforestación y control en zonas críticas para prevenir nuevos desastres.
- La geopolítica del “shock”: ¿Quién gana cuando un Estado pierde el control?

- Ladrilleros paceños se declaran en emergencia por alza del 52% en el gas industrial

- Maduro vuelve a corte en Nueva York | El caso por narcotráfico contra el exlíder venezolano entra en una fase decisiva

- Rodrigo Paz afirma que ya existen acuerdos con el FMI y anticipa medidas económicas

- Minería estatal, privada y cooperativista debatirán por separado la nueva normativa




