Una reunión de emergencia realizada en el Comité pro Santa Cruz derivó en tres decisiones clave para enfrentar la creciente ola de violencia en el departamento, marcada por asesinatos recientes y disputas vinculadas al crimen organizado.

La principal medida es la conformación de un grupo especial táctico de la Policía, enfocado en combatir delitos como narcotráfico, sicariato y terrorismo. Según el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, esta unidad estará integrada por efectivos altamente especializados a nivel nacional y comenzará operaciones de inmediato en Santa Cruz, aunque con proyección de expandirse a todo el país.

“El objetivo es ejecutar acciones concretas frente a la escalada de violencia. No se trata solo de anuncios, sino de operativos reales”, afirmó la autoridad tras el encuentro que se extendió por más de tres horas.

Tres decisiones clave

Además de la creación del grupo táctico, las autoridades acordaron:

  • Intensificar controles policiales en ciudades y provincias.
  • Activar el Consejo Nacional Sectorial de Seguridad Ciudadana, para coordinar acciones entre instituciones.
  • Solicitar el despliegue de las Fuerzas Armadas en zonas fronterizas y áreas críticas.

En la reunión participaron representantes del Gobierno, el alto mando policial, autoridades electas y miembros del Órgano Judicial.

Operativos y presencia reforzada

Oviedo advirtió que la ciudadanía notará una mayor presencia policial en las calles debido a operativos, controles y rastrillajes. “Se tomarán acciones radicales para frenar la ola de violencia”, enfatizó.

Asimismo, tras el asesinato de un magistrado, se dispuso reforzar la seguridad de autoridades judiciales ante posibles amenazas de organizaciones criminales.

Contexto de violencia

La decisión se produce luego de varios hechos violentos registrados en los últimos días en Santa Cruz, entre ellos el asesinato de un magistrado del Tribunal Agroambiental y de un ciudadano extranjero en plena vía pública.

Las autoridades también informaron sobre la captura de ciudadanos extranjeros en posesión de armas, presuntamente vinculados al narcotráfico.

De acuerdo con la Policía, estos hechos estarían relacionados con disputas internas en redes criminales, particularmente tras la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, considerada un punto de quiebre en la dinámica delictiva en la región.