El piloto y el copiloto de la aeronave C-130 Hércules siniestrada el pasado 27 de febrero en El Alto fueron aprehendidos y prestan declaración informativa ante el Ministerio Público, en el marco de la investigación por uno de los accidentes aéreos más graves registrados recientemente en el país.

Ambos uniformados son investigados por la presunta comisión de los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas, tras el hecho que dejó 22 personas fallecidas y más de 30 heridas en inmediaciones del Aeropuerto Internacional de El Alto.

Luego de su captura, los efectivos fueron trasladados inicialmente a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (Felcc) en Ciudad Satélite. Horas más tarde, bajo custodia policial, fueron conducidos hasta oficinas de la Fiscalía, donde comparecen acompañados por sus abogados.

Se prevé que, tras concluir sus declaraciones, la comisión de fiscales defina si emite una imputación formal. De concretarse este paso, los acusados deberán enfrentar una audiencia de medidas cautelares, en la que un juez determinará su situación jurídica.

Desde el Ministerio Público se anticipó que en las próximas horas se brindará un informe oficial con detalles sobre los avances en la investigación, incluidos los resultados preliminares del peritaje técnico de la aeronave.

El caso ha generado alta expectativa, mientras familiares de las víctimas exigen esclarecer las causas del siniestro y que se establezcan responsabilidades por la tragedia ocurrida en febrero.