La científica Noemí Sevilla afirmó que el virus tiene baja capacidad de transmisión y que los protocolos activados deberían contener la situación.
La investigadora Noemí Sevilla aseguró que el hantavirus detectado en un crucero y responsable de una crisis sanitaria reciente no representa un escenario comparable al covid-19 o al ébola, debido a su muy baja capacidad de transmisión entre personas.
Sevilla, directora del Centro de Investigación en Sanidad Animal, explicó que el hantavirus es un agente infeccioso ampliamente conocido y monitoreado por la comunidad científica, por lo que considera que los protocolos activados son suficientes para evitar una emergencia sanitaria mayor.
“Es un virus perfectamente conocido y monitorizado. No tiene absolutamente nada que ver con el covid”, sostuvo en declaraciones a EFE.
La especialista remarcó que el índice de transmisión del hantavirus es muy bajo. Mientras el SARS-CoV-2 tenía un valor de contagio cercano a cinco personas por infectado, el hantavirus presenta un valor inferior a uno, lo que dificulta la propagación sostenida.
Además, explicó que el contagio requiere contacto estrecho y prolongado con una persona infectada, especialmente en el caso de la variante Andes, la única cepa conocida capaz de transmitirse entre humanos.
El virus suele propagarse principalmente por contacto con excrementos de roedores, y la transmisión entre personas es considerada extremadamente rara.
La investigadora también aclaró que actualmente no existe vacuna ni tratamiento preventivo universal contra el hantavirus debido a la gran diversidad de variantes existentes.
No obstante, destacó que las medidas aplicadas por las autoridades como la evacuación de personas enfermas, la cuarentena y el testeo de pasajeros deberían ser suficientes para contener completamente el brote.
Sevilla consideró clave identificar y monitorear a todos los pasajeros que abandonaron el crucero antes de detectarse la crisis, aunque insistió en que el riesgo de expansión masiva es bajo.
“Creo que todo está bajo control en el barco y que no va a salir de allí”, concluyó la científica.

