La escasez de alimentos y combustibles se agrava en medio de las protestas y el inicio de la tercera semana de movilizaciones.
Las ciudades de La Paz y El Alto continúan afectadas por bloqueos instalados por sectores campesinos y organizaciones afines a la Central Obrera Boliviana, mientras la denominada “Marcha por la vida para salvar Bolivia”, impulsada por seguidores de Evo Morales, prevé ingresar este lunes a la sede de Gobierno.
Las medidas de presión mantienen restringido el tránsito hacia distintos accesos estratégicos del departamento paceño, en el inicio de la tercera semana consecutiva de protestas y cortes de ruta.
En medio de este escenario, la población enfrenta dificultades para abastecerse de alimentos y combustibles, situación que ha provocado largas filas en surtidores y el incremento de precios en productos de la canasta familiar.
En mercados de La Paz, comerciantes reportaron que el precio del pollo llegó hasta Bs 100 por unidad, mientras que verduras y otros alimentos básicos registran aumentos constantes debido a las complicaciones en el transporte y abastecimiento.
Durante el fin de semana, efectivos de la Policía Boliviana y de las Fuerzas Armadas de Bolivia ejecutaron operativos conjuntos para despejar varios puntos de bloqueo.
Según reportes oficiales, las intervenciones dejaron más de diez personas aprehendidas; sin embargo, las protestas fueron reinstaladas posteriormente por los movilizados.
El comandante de la Policía, Mirko Sokol, reiteró que los operativos se realizan sin el uso de armas letales y exhortó a los sectores movilizados a desistir de las acciones de presión.
“Pedimos que depongan sus actitudes, pero entiendan que nuestra misión constitucional y la normativa también nos faculta a hacer el uso de la fuerza, pero no queremos hacerlo”, afirmó la autoridad policial.
La marcha evista llegó el domingo a El Alto y se prevé que este lunes descienda hacia el centro paceño, en una movilización que coincide con la continuidad de los bloqueos carreteros.
Tanto los sectores afines a Evo Morales como organizaciones vinculadas a la COB han modificado sus demandas iniciales y ahora exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, a quien responsabilizan por la situación económica y social que atraviesa el país.
Por su parte, el Gobierno reiteró que mantiene abiertas las puertas del diálogo, aunque advirtió que no negociará con sectores que, según sus autoridades, buscan generar “desestabilización” y forzar la salida del mandatario.

