El comandante Mirko Sokol afirmó que se realizan operativos para evitar hechos de violencia en medio de bloqueos y movilizaciones.
El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, denunció la noche de este domingo el traslado y distribución de explosivos en la ciudad de La Paz, luego de la captura de un hombre que portaba dinamitas y otros artefactos.
Durante una conferencia de prensa, la autoridad policial aseguró que existen personas que estarían ingresando material explosivo a la sede de Gobierno con fines violentos.
“Vemos cómo hay gente que está distribuyendo, está trayendo a nuestra ciudad artefactos explosivos, están elaborando armas caseras con la única intención de causar daño al personal de la Policía Boliviana (…) y a los ciudadanos bolivianos”, afirmó Sokol.
El jefe policial informó que se desarrollan operativos de control y vigilancia en distintos puntos de la ciudad para evitar hechos de violencia y daños a bienes públicos y privados.
Asimismo, exhortó a los sectores movilizados a evitar enfrentamientos y desistir de acciones violentas en el marco de las protestas y bloqueos que se mantienen desde hace más de dos semanas.
“Nuevamente llamamos a la reflexión. La Policía Boliviana está para preservar la vida, no queremos hacer uso de la fuerza, pero, de ser necesario, tendremos que hacerlo de manera progresiva, legal y con el principio de proporcionalidad”, sostuvo.
Sokol advirtió además sobre el riesgo que implica el uso de explosivos durante las movilizaciones.
“No es proporcionalidad el enfrentarnos con un gas lacrimógeno ante un artefacto explosivo que puede generar heridas o muerte en cualquier ciudadano”, añadió.
Las declaraciones de la autoridad se producen mientras continúan los bloqueos indefinidos de carreteras en distintas regiones del país y se prevé que este lunes ingrese al centro paceño una marcha impulsada por organizaciones afines al expresidente Evo Morales.
Los sectores movilizados exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y responsabilizan al Gobierno por la crisis económica, el desabastecimiento de combustibles y el incremento de precios de productos básicos.

