La medida cumple su segundo día mientras miles de ciudadanos caminan largas distancias ante la escasez de micros, minibuses y trufis en La Paz y El Alto.
El paro indefinido del transporte público continúa este jueves en las ciudades de La Paz y El Alto, generando complicaciones para miles de personas que nuevamente se ven obligadas a caminar largas distancias para llegar a sus trabajos, centros de estudio y otros destinos.
Los conductores protestan por la supuesta demora en el pago del resarcimiento por los daños ocasionados por la gasolina desestabilizada y también por los problemas en el abastecimiento de combustible, situación agravada por los bloqueos y conflictos sociales que afectan al departamento paceño.
Mientras tanto, las filas en estaciones del teleférico volvieron a extenderse desde tempranas horas, debido a que este sistema se mantiene como una de las pocas alternativas de transporte para la población.
El Gobierno anunció que convocará a los dirigentes del sector a una reunión de diálogo, aunque hasta el momento no existe una fecha definida para el encuentro. Tampoco hubo un pronunciamiento oficial de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), entidad encargada del suministro de carburantes.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, afirmó el miércoles que buscará acercamientos con los transportistas para encontrar soluciones a sus demandas.
“Voy a convocar a los choferes, tengo contacto con todos los dirigentes. Toda demanda es válida, pero bloqueo sobre bloqueo no funciona”, señaló la autoridad ante los medios.
Zamora indicó además que los bloqueos instalados cerca de la planta de YPFB en Senkata, en la ciudad de El Alto, dificultan la salida de cisternas hacia las estaciones de servicio.
Pese al anuncio gubernamental, la dirigencia del transporte ratificó que la protesta continuará hasta obtener respuestas concretas y soluciones definitivas a sus demandas.

