Los más de 50 días de bloqueos registrados en el país provocaron la pérdida de aproximadamente 250 mil empleos directos e indirectos, además de afectar las inversiones y generar presiones inflacionarias, informó el canciller Fernando Aramayo durante una entrevista con la cadena internacional CNN.
La autoridad señaló que las movilizaciones tuvieron un impacto directo en la economía nacional, afectando a sectores productivos, industriales y de servicios que vieron paralizadas o reducidas sus actividades debido al cierre prolongado de carreteras.
“Lamentablemente, estas movilizaciones han generado la pérdida de cerca de 250 mil empleos directos o indirectos, han alejado las intenciones de inversión y han generado un proceso inflacionario”, afirmó Aramayo.
Durante los 53 días de conflicto, varias empresas se vieron obligadas a disminuir operaciones, aplicar vacaciones colectivas, otorgar licencias sin goce de haberes o suspender temporalmente actividades ante las dificultades para transportar insumos y comercializar productos.
El canciller sostuvo que la crisis también afectó los esfuerzos del Gobierno para estabilizar la economía y consolidar medidas orientadas a la recuperación productiva. Sin embargo, destacó que se impulsaron acciones destinadas a proteger a los sectores más vulnerables, entre ellas programas de apoyo social, subsidios productivos y mecanismos para aliviar el gasto de las familias bolivianas.
Asimismo, explicó que el Ejecutivo trabaja en una agenda de proyectos para reactivar las regiones afectadas por los conflictos y fortalecer la generación de empleo, especialmente en las zonas que protagonizaron las movilizaciones.
Aramayo aseguró que el Gobierno continuará promoviendo medidas para recuperar la actividad económica y atraer inversiones, con el objetivo de revertir los efectos que dejaron las semanas de bloqueos en el país.

