La ONU alerta sobre la escasez de alimentos, el colapso de los servicios básicos y el riesgo de enfermedades mientras continúan las labores de rescate.
Las operaciones de búsqueda y asistencia continúan en Venezuela tras el doble terremoto que devastó el norte del país y dejó al menos 1.700 fallecidos, miles de desaparecidos y millones de damnificados. Organismos de las Naciones Unidas advirtieron sobre una creciente crisis humanitaria marcada por la falta de alimentos, el colapso de los servicios básicos y el riesgo de brotes de enfermedades.Cinco días después de los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5, las esperanzas de encontrar sobrevivientes bajo los escombros disminuyen, mientras la atención se concentra en asistir a las personas que perdieron sus hogares.
La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) estimó, con base en imágenes satelitales, que más de 58.000 edificios resultaron dañados o destruidos, reflejando la magnitud del desastre.
En el estado de La Guaira, una de las zonas más afectadas, miles de familias permanecen a la intemperie. Habitantes denunciaron la escasez de alimentos, la falta de colchones y el colapso de servicios esenciales.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) alertó que la escasez de comida se ha generalizado y que las tensiones entre comunidades aumentan debido a las dificultades para acceder a la ayuda humanitaria.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que los hospitales trabajan bajo una presión extrema y alertó sobre el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como sarampión, difteria y tos ferina.
Con el objetivo de agilizar el ingreso de ayuda internacional, efectivos de Estados Unidos reanudaron las operaciones en el puerto de La Guaira, mientras el principal aeropuerto del país continúa fuera de servicio debido a los daños provocados por los sismos.
Las autoridades informaron que 27 países desplegaron cerca de 40 equipos internacionales de búsqueda y rescate, integrados por más de 2.000 especialistas y alrededor de 160 perros entrenados para localizar sobrevivientes.
Aunque la ventana crítica para hallar personas con vida prácticamente concluyó, los rescatistas mantienen las labores tras el rescate de un joven de 21 años encontrado con vida entre los escombros en la localidad de Tanaguarena.
De acuerdo con estimaciones de la ONU, el desastre dejó cerca de siete millones de personas afectadas y pérdidas materiales calculadas en 6.700 millones de dólares, mientras las morgues y cementerios trabajan al límite de su capacidad para atender a las víctimas de la tragedia.

