El dirigente de la Federación Departamental de Campesinos ‘Tupac Katari’, Vicente Salazar, pasó su primera noche en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz y este domingo espera su audiencia de medidas cautelares, luego de ser aprehendido por su presunta participación en la organización de los bloqueos que se extendieron por más de 50 días en el país.
El Ministerio de Gobierno informó que la Policía, junto con la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), ejecutó la aprehensión pasado el mediodía del sábado en la ciudad de El Alto. De acuerdo con el reporte oficial, Salazar se encontraba a bordo de un vehículo y, aunque inicialmente opuso resistencia, posteriormente descendió y fue trasladado a dependencias de la Felcc.
La investigación en su contra contempla los presuntos delitos de instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, terrorismo, atentados contra la seguridad de los medios de transporte y atentados contra la seguridad de los servicios públicos.
Según el Ministerio de Gobierno, el dirigente fue identificado como uno de los responsables de organizar y convocar los bloqueos de carreteras que afectaron distintas regiones del país durante más de siete semanas. La institución señaló que las investigaciones buscan establecer las responsabilidades por las afectaciones ocasionadas a la población.
Durante su comparecencia ante la Fiscalía, Salazar decidió acogerse a su derecho al silencio. Su abogado, René Salazar, explicó que la defensa no tuvo acceso a los elementos probatorios completos, por lo que optaron por esa estrategia jurídica hasta conocer en detalle el contenido de la investigación.
«No se nos ha mostrado los elementos probatorios, solo se nos mostró un cuerpo de las investigaciones. Para que preste una declaración necesita saber del contexto de su proceso, por eso, por estrategia jurídica se ha acogido al derecho de guardar silencio«, sostuvo el jurista, quien adelantó que posteriormente su defendido brindará una declaración de fondo.
Al momento de ser ingresado a las celdas policiales, Salazar ocultó su rostro utilizando la capucha de su prenda mientras era conducido a la carceleta donde permaneció durante la noche.
La Fiscalía precisó que la aprehensión se enmarca en una investigación iniciada a partir de una denuncia presentada por el Ministerio de Gobierno, que atribuye a los bloqueos la interrupción del transporte de alimentos, combustible, medicamentos y otros insumos esenciales para la población.
Los bloqueos se prolongaron durante siete semanas y fueron impulsados inicialmente por la Federación Departamental de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), a los que posteriormente se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales, con la demanda de la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El conflicto provocó desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en varias ciudades, dejó al menos 16 fallecidos —13 de ellos por la falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos— y ocasionó pérdidas económicas superiores a los 3.000 millones de dólares.
Tras alcanzar acuerdos con algunos sectores, entre ellos la COB, el Gobierno decretó el estado de excepción el pasado 20 de junio, permitiendo el despliegue de la Policía y las Fuerzas Armadas para despejar las carreteras.
Paralelamente, la Fiscalía admitió una denuncia presentada por el Comité Cívico Pro Santa Cruz contra Evo Morales, Vicente Salazar y el dirigente de la COB, Mario Argollo, por los presuntos delitos de alzamiento armado, terrorismo y asociación delictuosa relacionados con los daños ocasionados durante las protestas.
El vicepresidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Agustín Zambrana, aclaró que la detención de Salazar responde a una investigación distinta a la impulsada por esa institución, aunque consideró que representa el inicio del proceso para determinar responsabilidades por las consecuencias del conflicto. Asimismo, pidió que también sean investigados Morales y Argollo.


