La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que declara de prioridad nacional la construcción e incorporación del tramo carretero Río Abajo–Quillacollo a la Red Vial Fundamental, con el objetivo de consolidar una ruta alterna entre La Paz y Cochabamba que permitiría reducir el tiempo de viaje de las actuales 12 horas a entre seis y siete.

La iniciativa busca facilitar la ejecución de estudios y la asignación de recursos para concluir esta vía, que cobró relevancia durante los más de 50 días de bloqueos, cuando la carretera principal entre ambos departamentos permaneció interrumpida y fue utilizada como una alternativa para el transporte de alimentos y otros productos.

Alejandro Mostajo, activista cochabambino que impulsó el proyecto, explicó que el recorrido actual demanda cerca de 12 horas, aunque aún no cuenta con el trazado definitivo en el departamento de La Paz.

«Actualmente se tarda cerca de 12 horas en tiempos cronometrados que hemos hecho, pero obviamente no es el trazo definitivo. En la parte de La Paz se tiene que hacer el estudio respectivo y ahora, como ha sido incorporado el lado de La Paz a la Red Vial Fundamental, va a haber mayor disposición de recursos para hacer el estudio y hacer el diseño de los nuevos trazos. De ejecutarse, estaríamos hablando de un tiempo de viaje entre seis y siete horas», señaló.

La ruta conecta los departamentos a través de la provincia Ayopaya, en Cochabamba, y la provincia Inquisivi, en La Paz. El recorrido parte desde Vinto, pasa por Morochata e Independencia, llega al río Sacambaya —límite entre ambos departamentos— y continúa por Inquisivi y Quime hasta la zona Sur de la ciudad de La Paz.

Mostajo indicó que existe una segunda alternativa desde Sacambaya hacia Irupana, Chulumani y Yanacachi, en la provincia Sud Yungas, para luego enlazar con la carretera que conduce a Villa Fátima, ingreso a la sede de Gobierno.

Durante el conflicto social, varios transportistas utilizaron esta variante por Los Yungas debido a que el paso por Río Abajo también estaba bloqueado, lo que permitió mantener el abastecimiento entre Cochabamba y La Paz.

El activista recordó que el puente sobre el río Sacambaya es una obra clave para consolidar la ruta. Explicó que su construcción comenzó en 2015, pero quedó paralizada por desacuerdos entre la Gobernación y el gobierno de Evo Morales, dejando abandonados los pilares de la estructura.

Añadió que en 2023 se retomó el proyecto con recursos aprobados durante la gestión de Luis Arce y que actualmente el nuevo puente registra un avance del 40%. Mientras tanto, durante los bloqueos, los transportistas utilizaron un puente provisional construido por la empresa encargada de la obra para el paso de maquinaria, lo que permitió mantener la circulación de vehículos de carga.