Agosto cerrará como el periodo con mayor número de ataques armados con características de sicariato o ejecución en lo que va de 2026, con al menos 12 víctimas fatales registradas hasta el 24 del mes, según el recuento de casos en investigación.
La cifra supera las ocho muertes reportadas en julio y eleva a 40 el número de personas asesinadas en 33 ataques desde enero. Santa Cruz concentra 26 víctimas, seguida de Cochabamba con cinco, Beni con cuatro, Tarija con tres y Pando con dos.
La jornada del 24 de agosto fue la más violenta del mes, con cuatro muertes registradas en Tarija, Puerto Quijarro y Guayaramerín. En este último municipio, dos personas fueron atacadas con armas de fuego y los investigadores analizan posibles vínculos con ajustes de cuentas, narcotráfico y deudas.
El incremento de los hechos violentos coincide con la disputa que, según el Gobierno, mantienen organizaciones criminales brasileñas como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) por corredores utilizados para el traslado de droga hacia mercados internacionales.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anunció operaciones conjuntas y mecanismos de coordinación con Brasil en zonas fronterizas como Cobija, Guayaramerín, San Matías y Puerto Suárez, además de gestiones para instalar una oficina de la Policía Federal brasileña en Bolivia.
Los hechos registrados durante agosto también reabrieron el debate sobre la capacidad institucional para enfrentar al crimen organizado. La Fundación Milenio planteó reformas en la Policía, el sistema penitenciario, la Justicia, el Ministerio Público y la Unidad de Investigaciones Financieras, al considerar insuficientes los operativos aislados frente a la expansión de las redes criminales.
Con información de El Deber








