Escasez de alimentos y tensión social aumentan mientras el Ejecutivo descarta, por ahora, intervenir con la fuerza pública.

Los bloqueos de caminos continúan concentrándose en el departamento de La Paz y ya generan desabastecimiento de productos básicos en mercados de La Paz y El Alto. Aunque el Gobierno aseguró que, por el momento, no utilizará la fuerza pública, advirtió que no permitirá acciones destinadas a desestabilizar el orden constitucional y pidió “resiliencia” a la población afectada.

El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó este martes que el Gobierno del presidente Rodrigo Paz enfrenta una estrategia de desestabilización impulsada desde sectores movilizados que ahora exigen la renuncia del mandatario, pese a que inicialmente las protestas reclamaban la abrogación de la Ley 1720 sobre conversión de propiedad agraria.

“Quieren generar tal nivel de desestabilización que provoque zozobra para hacer creer que realmente pueden romper el orden constitucional. Eso no es correcto y no lo vamos a permitir”, sostuvo la autoridad.

Las protestas, lideradas por organizaciones campesinas y respaldadas por sectores de la COB y los Ponchos Rojos, mantienen aisladas a las ciudades de La Paz y El Alto del resto del país. Además, en algunos puntos se registraron hechos violentos, como el cierre forzado de negocios en Río Seco.

Aunque el presidente Paz convocó al diálogo, hasta el momento no se logró instalar una mesa de negociación con los dirigentes movilizados. Gálvez señaló que es necesario diferenciar las demandas legítimas de los sectores sociales de las acciones que, según el Ejecutivo, buscan desestabilizar a un gobierno que apenas lleva seis meses de gestión.

En ese marco, el vocero aseguró que el Gobierno cuenta con la atribución constitucional para intervenir con la Policía si la situación se agrava, aunque aclaró que cualquier acción será aplicada “de manera medida y conforme a ley”.

Mientras tanto, el impacto económico y social ya se siente en los centros de abasto. La escasez de carne de res, pollo y otros alimentos básicos obligó al Ejecutivo a implementar puentes aéreos para abastecer parcialmente a La Paz y El Alto.

Gálvez reconoció que la población paceña es la más afectada por los bloqueos y pidió comprensión ante la crisis. “Confiamos en la resiliencia de todos los bolivianos y, particularmente, del pueblo paceño, que siempre ha demostrado valentía en momentos difíciles”, afirmó.