Transportistas, productores y sectores interculturales cortan rutas y exigen carburantes, caminos en buen estado y la anulación de una ley agraria.
La tensión social vuelve a escalar en el norte de La Paz, donde chóferes, productores y organizaciones sociales instalaron múltiples puntos de bloqueo en el ingreso a Caranavi y en distintos tramos de la ruta hacia los Yungas. Las medidas comenzaron desde tempranas horas de este lunes y se intensificaron con barricadas de tierra y troncos que impiden el paso de vehículos.
Los movilizados exigen principalmente el abastecimiento regular de combustibles, en medio de denuncias por escasez y problemas derivados de la llamada gasolina desestabilizada, que ha generado reclamos en distintos sectores del país. A esto se suma la demanda por el mantenimiento y mejora de las carreteras que conectan la sede de gobierno con las regiones tropicales.
La protesta también incorpora un componente político y agrario. La Federación Agroecológica de Comunidades Interculturales Alto Beni – Palos Blancos (Faecab) reclama la anulación de la Ley 1720, que permite la conversión de tierras de pequeña a mediana propiedad. Este pedido coincide con la marcha indígena que partió desde Pando y que el fin de semana llegó a Caranavi, con la intención de continuar hacia la ciudad de La Paz.
El impacto de los bloqueos ya se siente en la circulación. En la tranca de Urujara, una de las principales salidas de la ciudad, el tránsito es irregular y reducido, mientras que en la Terminal de Minasa se suspendieron las salidas hacia el norte del departamento. La vía afectada conecta además con regiones clave como Palos Blancos, Alto Beni y zonas del Beni, lo que agrava las consecuencias económicas y sociales de la medida.


