Las medidas de presión persisten en el país, aunque la cantidad de rutas obstaculizadas muestra una reducción respecto a las semanas anteriores. La Paz y Cochabamba continúan concentrando la mayor cantidad de cortes de ruta.

Bolivia comenzó este lunes 15 de junio la jornada número 46 de conflictos sociales con un total de 50 puntos de bloqueo distribuidos en cinco departamentos del país, según el reporte actualizado de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).

De acuerdo con el mapa de transitabilidad de la entidad, los bloqueos continúan afectando principalmente a los departamentos de La Paz y Cochabamba. La primera región registra 20 puntos de interrupción vial, mientras que la segunda concentra 17 rutas obstaculizadas.

La medida de presión también mantiene afectaciones en Oruro, donde se contabilizan siete bloqueos, además de Potosí con cinco puntos de conflicto. En Santa Cruz persiste un corte de ruta a la altura de San Julián, en la carretera que conecta con el departamento del Beni.

Pese a que el número de bloqueos ha disminuido en comparación con semanas anteriores, los efectos de las protestas continúan golpeando a diversas regiones del país, especialmente a las ciudades de La Paz y El Alto, donde persisten problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos e insumos esenciales.

La prolongación del conflicto ha generado preocupación en distintos sectores sociales y productivos. En los últimos días, varias centrales obreras departamentales comenzaron a solicitar a la dirigencia nacional de la Central Obrera Boliviana (COB) que impulse un acercamiento con el Gobierno para buscar una salida negociada a la crisis.

Sin embargo, hasta el momento no existe una definición al respecto. Este domingo, la COB volvió a suspender el ampliado nacional que tenía previsto analizar la propuesta de diálogo planteada por algunas organizaciones afiliadas.

Por su parte, desde la Confederación de Gremiales de Bolivia, el dirigente César González valoró la postura asumida por las centrales obreras departamentales que promueven una salida concertada al conflicto y exhortó a otros sectores movilizados a seguir el mismo camino.

Mientras tanto, el país ingresa a su séptima semana consecutiva de bloqueos, en un escenario marcado por crecientes dificultades logísticas y económicas, además de la incertidumbre sobre una posible solución al conflicto que permita restablecer la transitabilidad y el abastecimiento en las regiones más afectadas.