La Cancillería cuestionó que el mandatario colombiano calificara la crisis boliviana como una “insurrección popular”.

El Gobierno boliviano rechazó este lunes las declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, sobre la conflictividad social en Bolivia y le recordó el principio de “no injerencia” en asuntos internos entre Estados. La Cancillería cuestionó además que el mandatario colombiano afirmara que en el país “se vive una insurrección popular”.

La reacción oficial surgió luego de que Petro publicara el domingo un mensaje en su cuenta de X en el que aseguró que la situación en Bolivia es una “respuesta a la soberbia geopolítica” y se ofreciera como mediador para buscar una salida pacífica a la crisis política.

A través de un comunicado, la Cancillería boliviana calificó de “improcedente cualquier interpretación o caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos”.

Los bloqueos y movilizaciones, concentrados principalmente en el departamento de La Paz, cumplen ya dos semanas y tienen como principal demanda la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Pese a los operativos conjuntos ejecutados por policías y militares el pasado sábado, las protestas continuaron y este lunes se prevé el ingreso a La Paz de la marcha impulsada por sectores afines a Evo Morales.

En su publicación, Petro también recordó la relación histórica que tuvo el padre del mandatario boliviano, Jaime Paz Zamora, con figuras políticas latinoamericanas durante su exilio en Bogotá y Panamá.

Ante ello, el Gobierno boliviano remarcó que los problemas internos deben resolverse mediante el diálogo y dentro del marco de la soberanía nacional.

“Las transformaciones que Bolivia requiere, luego de casi 20 años de tensiones políticas, deterioro institucional y problemas estructurales acumulados, deben ser impulsadas por los propios bolivianos, en paz, con responsabilidad democrática y pleno respeto a su soberanía”, señala el comunicado oficial.

Asimismo, la Cancillería recordó “la importancia del respeto al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados”, conforme a las normas del derecho internacional y a los principios que rigen las relaciones entre países de América Latina y el Caribe.