El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que la mora acumulada por cuotas de membresía supera los 32 millones de dólares; la nueva gestión inició desembolsos parciales y promete regularizar la situación para garantizar voz y voto en foros internacionales.

La Cancillería boliviana heredó una deuda acumulada de 32.935.022 dólares por concepto de cuotas impagas a organismos internacionales, según el informe de gestión 2025 presentado por el Ministerio de Relaciones Exteriores. La nueva administración aseguró que ya comenzó a cubrir parte del monto y que el saldo restante será cancelado de manera paulatina para restituir plenamente la participación del país en instancias multilaterales.

De acuerdo con el director general de Planificación, Yuri Zamorano, desde el 8 de noviembre de 2025 se desembolsaron 1.674.947 dólares, reduciendo el saldo pendiente a aproximadamente 31,1 millones de dólares. El funcionario precisó que el objetivo es normalizar progresivamente los pagos para evitar restricciones en la participación internacional.

El canciller Fernando Aramayo cuestionó la gestión diplomática de administraciones anteriores y afirmó que Bolivia fue observada como país moroso en distintos foros. “Durante años nos sentamos en foros internacionales simulando un liderazgo que no tenía sustento, mientras por detrás éramos señalados como los deudores morosos. Eso tiene que acabar”, sostuvo.

En septiembre de 2025, durante el gobierno de Luis Arce, el Estado pagó 762.957 dólares a la Organización de las Naciones Unidas, recuperando su derecho a voto tras más de dos años de mora. En ese entonces, las autoridades argumentaron limitaciones en la disponibilidad de divisas.

Bolivia es miembro de diversos organismos multilaterales, entre ellos la Organización de Estados Americanos, la Comunidad Andina, el Mercado Común del Sur, la Organización Mundial del Comercio y la Organización Mundial de la Salud, cuyas membresías exigen el cumplimiento regular de aportes financieros para mantener derechos plenos de participación.

Según datos históricos citados en el informe, la deuda por membresías internacionales se remonta a décadas atrás. En 1995 el país debía 8,4 millones de dólares; tres décadas después, el monto se incrementó hasta los 33 millones.

Además de los compromisos con organismos internacionales, el canciller Aramayo informó que la cartera heredó una deuda adicional de 1,5 millones de dólares con funcionarios del servicio exterior. Bolivia cuenta actualmente con 81 representaciones diplomáticas y consulares en el mundo.

El informe de gestión fue dividido en dos etapas: la correspondiente al gobierno de Arce hasta el 7 de noviembre de 2025 y la de la nueva administración desde el 8 de noviembre hasta el 31 de diciembre. La Cancillería señaló que este reporte “cierra un ciclo” en la administración diplomática y anticipa una nueva etapa orientada a la regularización financiera y la reestructuración institucional.